El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que los shoppings del distrito continuarán abiertos, aunque sin cines y con restricciones a la cantidad de personas que podrán ingresar y la permanencia en los patios de comidas. Ayer, trabajadores de centros comerciales porteños y del Conurbano bonaerense realizaron protestas para reclamar el cierre de los establecimientos para prevenir el contagio del coronavirus.

Esta mañana el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, anunció que, a partir de un decreto en relación a la regulación de los comercios, los bares y restaurantes podrán continuar abiertos pero no podrán alojar más personas que las que puedan estar sentadas en las mesas.

Respecto a los shoppings, también podrán seguir abiertos, pero con algunas limitaciones. "Los cines van a estar cerrados; los patios de comidas de los shoppings sólo van a funcionar para compra y retiro de comida, no se va a poder permanecer en el patio para comer", explicó.

Además, sobre la cantidad de personas permitidas, "se va a garantizar que no haya más de una persona cada 16 metros cuadrados. Esto permite duplicar la distancia mínima de seguridad establecida de dos metros de distancia", detalló el funcionario.

Por su parte, deberán cerrar sus puertas los boliches, clubes, polideportivos, casinos, salas de juegos, cines, teatros, centros culturales, y salones para congresos y fiestas, ya sean públicas o privadas. El resto de los locales comerciales podrán seguir funcionando con normalidad, por el momento. "Todas estas medidas las estamos tomando con el objetivo de cuidarnos entre todos", remarcó Miguel.

Aplausos en los shoppings

El martes fue una jornada de protesta en los shoppings: trabajadores de los centros comerciales salieron a los pasillos y reclamaron con aplausos que se cierren las puertas para prevenir el avance del coronavirus en espacios tan concurridos como estos.

La medida se dio en los shopping Totuguitas, Alto Palermo, Dot, Alto Avellaneda y Paseo Alcorta, entre otros. Según pudo saber BAE Negocios, a pesar de las recomendaciones de los gobiernos nacional, provincial y porteño de evitar la circulación salvo que sea necesario, la actividad en los locales apenas se redujo y los padres van a pasear con sus hijos pequeños.

"Desde que arrancó la cuarentena hay mucho menos gente pero desde el martes, los padres asisten al lugar con sus hijos chicos o recién nacidos y la gente come en los patios de comida como si nada", dijo a BAE Negocios una empleada del centro comercial Tortuguitas. Allí, incluso, aseguran que hay dos trabajadoras con síntomas de COVID-19, aunque aún no fue confirmado.

La única medida tomada en ese centro comercial hasta ahora fue reducir dos horas el horario de atención, es decir que atenderán de 12 a 20 los locales comerciales, mientras que los gastronómicos se encontrarán abiertos de 12 a 22.

Tortuguitas

Unicenter

Dot Baires