El Senado comenzó a tratar el proyecto de reforma de la Procuración General, que fue defendido por el ministro de Justicia, Germán Garavano, pero recibió numerosas críticas de diversos sectores que obligarán al oficialismo a introducirle varias modificaciones.

La iniciativa, que fue impulsada por Cambiemos y acompañada por un sector reducido del PJ-FPV encabezado por Miguel Pichetto, no tendrá dictamen esta semana debido a que la catarata de críticas que recibió obligará al Senado a realizar algunos cambios, entre ellos, mantener la mayoría agravada de dos tercios para aprobar la remoción del procurador general. El nuevo mecanismo de remoción fue el tema más cuestionado en el debate en comisión.