El senador nacional del Frente de Todos Oscar Parrilli presentó un proyecto de ley para modificar el sistema de convocatoria a consulta popular sobre temas que debe debatir el Parlamento y que facilita el llamado a la opinión de la ciudadanía.

La iniciativa se presentó  después de  las elecciones parlamentarias del 14 de noviembre que determinó que a partir del 10 de diciembre el oficialismo tendrá más dificultades para constituir quórum y votar con maayorías especiales.

SI bien en la Cámara de Diputados el Frente de Todos no cuenta hoy con mayoría absoluta y debe recurrir a aliados para conforar el quórum de 129 legisladores, en el Senado la situación es distinta. El oficialismo cuenta con 41 senadores propios que le sobran para constituir quórum que es de 37, pero eso cambiará en diciembre cuando quedará por debajo, con 35 representantes.

Por eso, el cambio central del proyecto que presentó Parrilli, acompañado por Mario Pais, María de los Angeles Sacnun, Ana Almirón, María Eugenia Duré y Alfredo Luenzo, está en las mayorías que se necesitan para aprobar el llamado a consulta popular.

Quórum y mayoría especial 

                                   

La Ley sobre llamado a consulta popular 25.432 fue sancionada el 23 de mayo de 2001 y promulgada en junio de ese mismo año. En ese texto se establen las condiciones para convocar a una consulta popular vinculante o no vinculante de modo que: 

Consulta Popular vinculante : 

  • La iniciativa es de la Cámara de Diputados
  • Deberá tratarse en una sesión especial y ser aprobada con el voto de la mayoría absoluta de miembros presentes en cada una de las Cámaras
  • El voto de la ciudadanía será obligatorio
  •  Toda consulta popular vinculante será válida y eficaz cuando haya emitido su voto no menos del 35% de los ciudadanos inscriptos en el padrón electoral nacional

Consulta popular no vinculante 

  • La convocatoria puede ser realizada por el Poder Ejecutivo Nacional  mediante decreto decidido en acuerdo general de ministros y refrendado por todos ellos.
  • La consulta popular no vinculante convocada a instancia de cualquiera de las Cámaras del Congreso deberá ser aprobada por el voto de la mayoría absoluta de miembros presentes en cada una de ellas.
  •  Cuando un proyecto de ley sometido a consulta popular no vinculante, obtenga el voto afirmativo de la mayoría absoluta de votos válidos emitidos, deberá ser tratado por el Congreso de la Nación, quedando automáticamente incorporado al plan de labor parlamentaria de la Cámara de Diputados de la sesión siguiente a la fecha de proclamación del resultado del comicio por la autoridad electoral.

Qué propone Parrilli para modificar la Ley de consulta popular 

Los aspectos centrales que propone cambiar el grupo de senadores del Frente de Todos encabezado por Parrilli está centrado en el tipo de mayoría para la aprobación de la convocatoria y la fecha de realización ya que se autoriza a convocar a una consulta popular en forma simultánea con la elección nacional.

En el artículo 1, se propone incorporar un primer párrafo conceptual que establece que "la consulta popular vinculante tiene por finalidad depositar en el electorado la decisión última sobre la sanción de un proyecto de ley".

En al artículo 2 comienzan los cambios de fondo ya que establece que la convocatoria a consulta popular "deberá tratarse en una sesión especial y ser aprobada con el voto de la mayoría de los miembros presentes en cada una de las Cámaras”. En el texto que rige actualmente pide "voto de la mayoría absoluta de miembros presentes en cada una de las Cámaras".

El dato es central ya que en caso de que estén los 72 senadores nacionales presentes, el oficialismo necesitará una mayoria de 37 votos (mayoría absoluta es mitad más uno) que ya no podrá garantizar pos sí mismo. Esto regirá -en el proyecto de Parrilli- para las consultas vinculantes que obligan a decidir como lo hizo el voto popular, y para las no vinculantes.

El tercer elemento es la fecha. Se incorpora en el artículo 14 que  “el día fijado para la realización de una consulta popular podrá coincidir con otro acto eleccionario.”

Acuerdo con el FMI y consulta popular

En los fundamentos del proyecto, el senador Parrilli remarcó que "con la modificación se busca ampliar la posibilidad de participación de la ciudadanía en todos los temas inherentes a nuestra República con excepción de los relacionados a las reformas a nuestra Constitución, materia tributaria, presupuestaria o penal" que siguen excluidos.

En vista de la agenda urgente del Gobierno, si se entiende que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) importa una afectación presupuestaria, ese proyecto no podrá ser sometido a consulta popular.

En cuanto a la modificación de las mayorías, Parrilli explicó que  "las mayorías adoptadas al sancionarse esta ley redundaron en la imposibilidad de convocarse a Consulta Popular por cuanto desde su sanción jamás se pudo convocar a una".

"La mayoría de los miembros presentes adoptada mediante la presente reforma, para aprobar la ley de convocatoria a Consulta Popular, permitirá una mayor dinámica facilitando para que la misma pueda ser convocada".

Expropiación, el caso de Alemania

En los fundamentos de la iniciativa Parrilli también menciona un caso ocurrido en Alemania para explicar la importancia de que puedan coincidir las consultas con la elección general. El tema: la expropiación de inmuebles para evitar que presionen sobre los precios de las viviendas.

En ese punto, mencionó "la reciente experiencia en la ciudad de Berlín, en la cual en forma simultánea con la elecciones federales se sometió a consulta pública la expropiación de 243.000 departamentos en poder de grandes inmobiliarias, con el objetivo de frenar un fuerte incrementos en los alquileres de esa ciudad alemana".

"Esto, nos llevan a la convicción de poner en marcha los mecanismos que la Reforma Constitucional de 1994 y la Ley 25.432 crearon, empoderando y haciendo participar a la ciudadanía de las decisiones que marcarán su futuro".