A pesar de las críticas del sector empresario y sin aceptar las modificaciones propuestas de Juntos por el Cambio, el oficialismo avanzó en el Senado con el dictamen a favor del proyecto de ley que regula el teletrabajo, ya que cuenta con media sanción.

Los senadores opositores plantearon varios cuestionamientos a la iniciativa que reglamenta el trabajo a distancia en la reunión virtual de la comisión de Trabajo, en contraste con los que sucedió durante el debate en Diputados, donde el Frente de Todos y la oposición lograron consensuar el texto del proyecto.   

En el encuentro, distintos representantes de entidades empresarias pidieron modificar los aspectos referidos al derecho de "reversión" y "desconexión", como también a la decisión de limitar la contratación de personal extranjero.  

El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina ( UIA), Daniel Funes de Rioja, fue uno de los más críticos del proyecto que fue aprobado en Diputados, al sostener que muchos de sus puntos "son impracticables", incluso remarcó que los trabajadores que realizan teletrabajo "ya están regidos por la ley de Contrato de Trabajo". "No es buena la prohibición de remitir comunicaciones fuera de la jornada, así como tampoco suprimir la obligación de contar con un sistema para contactar al trabajador, supuestamente fuera de hora", apuntó el titular de la Coordinadora de Empresas Alimenticias (COPAL). 

Brenda Puig, de IDEA, puso como ejemplo su propia historia personal para destacar la importancia del teletrabajo y subrayó que "puede ser una herramienta fantástica para generar empleo". Si bien planteó que coincide con "el espíritu del marco general que garantice la protección del trabajador" dijo que "no parece razonable que la reversibilidad sea unilateral" de parte del trabajador "sin aviso previo".

Las objeciones también llegaron por parte de Luis Galeazzi, director de Argencon, quien advirtió que la ley de teletrabajo fue "votada precipitadamente en Diputados" y que "no da ventajas ni beneficios ni a trabajadores ni empleadores". A la vez consideró que "va a ser un picnic para la industria del litigio" ya que "no se promueve en un marco de realismo".

Pablo De Luca, de Adepa, dijo que es necesario que la norma "no sea intrusiva en el balance entre los derechos de los trabajadores y de empresas" y coincidió con los pedidos para modificar el artículo 8 de reversibilidad al señalar que "en términos prácticos es bastante inviable".

El presidente de la comisión, el senador oficialista Daniel Lovera, consideró que la media sanción de Diputados "establece pautas fundamentales para proteger el trabajo". "Es difícil una ley que contenga a todos. Aquí tenemos intereses contrapuestos", destacó el senador del Frente de Todos, tras escuchar las exposiciones de los empresarios, y aclaró que durante la pandemia, ante el aumento del teletrabajo, "quedaron al descubierto avasallamientos por ausencia de una regulación".

"Esta iniciativa no busca promover el teletrabajo, sino regular esta actividad que ya se está dando y que es dispar y en el Frente de Todos creemos que si abrimos el debate para modificar algunas cosas no será tan factible que prontamente tengamos ley", añadió Lovera.

La decisión del oficialismo de no introducir ningún cambio al texto se da en medio de una fuerte tensión con Juntos por el Cambio. En ese contexto, el senador de ese espacio político Esteban Bullrich lamentó la falta de "consenso" para "mejorar" la ley y consideró que "es una muy mala señal" para el país "no ponerse de acuerdo en lo que es posible obtener acuerdos".