La CGT  y otros dirigentes gremiales se sumaron al repudio político por los dichos de Patricia Bullrich quien estimó como una posibilidad la entrega de las Islas Malvinas en parte de pago de las vacunas a una empresa Pfizer, al referirse a los pedidos de caución de esa firma y el margen de exigencia que dicha acción representa en el contexto de la pandemia: “Ofende la memoria de los 649 héroes que dejaron su vida allí”, se pronunció la central obrera.

“Resulta muy preocupante que desde una de las fuerzas políticas mayoritarias de la Argentina se sugiera cambiar territorio a cambio de vacunas”, dice el comunicado que lleva la firma de Héctor Daer, Carlos Acuña, titulares de Azopardo y Jorge Sola responsable de Prensa en esa central.

“Estos dichos ofenden la memoria de los 649 héroes que dejaron su vida allí y lastiman el sentir del pueblo argentino”, enfatiza el texto.

“Nos opondremos con firmeza a cualquier espacio político que -aunque precie de llamarse democrático- tenga entre sus objetivos abandonar el legítimo recamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos circundantes”

La exministra de Seguridad y titular de la mayor fuerza política opositora Bullrich hizo referencia a las Islas Malvinas como posibilidad de cesión a Pfizer para acordar la provisión de vacunas contra el coronavirus en el marco de su estrategia críticas de las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional desde que estalló la pandemia en el país.

Los cruces con Bullrich con el movimiento obrero organizado poseen severísimos capítulos desde hace años más allá de que la ex funcionaria apadrina en la actualidad a un sector de sindicalistas críticos de la Casa Rosada en medio de la Crisis Covid.

En efecto, videos mediante todavía hoy se recuerdan los toma y daca que protagonizó con el camionero Hugo Moyano en 2001 en diferentes ciclos televisivos de aquellos años.

Un día después de sus expresiones a la señal televisiva La Nación + la ex ministra de Trabajo de la Alianza y ex titular de Seguridad durante la presidencia de Mauricio Macri pidió disculpas por sus palabras. "Lo que quise plantear fue el sarcasmo de la lógica de haber dicho cualquier cosa de por qué no teníamos el contrato con Pfizer. No quise decirlo, sino ponerlo en la boca de los funcionarios que decían cualquier cosa, con que estaba en juego la soberanía", argumentó el declaraciones a Radio Rivadavia.

Contraofensiva

 

El titular de la CTA de los Trabajadores Hugo Yasky sostuvo que "Bullrich actúa como lobbista de Pfizer y pone las Malvinas en una mesa de saldo, algo oprobioso para los que murieron ahí" mientras que Moreau reclamó que "la UCR y también Franja Morada deberían dar un paso al costado y abandonar Juntos por el Cambio".

Por su parte Pablo Moyano además de condenar los dichos de Bullrich desempolvó la polémica sindical por las visitas de la CGT a la residencia presidencial de Olivos durante el mandato de Mauricio Macri. “Repudio las declaraciones de esta mujer vendepatria.

Desde que ha sido ministra de la Alianza ha atacado sistemáticamente a los trabajadores, en ese momento le recortó el salario a estatales y jubilados. Ella representa a los más recalcitrante de la derecha”.

Horas después de haber anunciado su alianza con el ferroviario Sergio Sasia para disputar la conducción de la CGT antes de fin de año se refirió a las visitas de la cúpula de esa central obrera a Macri. “Cada dirigente se tendrá que hacer cargo de su accionar, uno tiene la conciencia tranquila, en ese momento me fui de la CGT. Fueron la CTA, el compañero Palazzo (Sergio) y otros sectores los que resistimos”, sostuvo en declaraciones a radio El Destape.

También el secretario general de la Confederación Argentina de Trabajadores Municipales (CTM), Rubén García, calificó a la titular del PRO como "traidora a la Patria" por sus afirmaciones y remarcó: "Esas declaraciones no fueron inocentes, e implican la calificación de traidora a la Patria'", afirmó García que tutela a 600.000 empleados y obreros comunales.