El presidente de la Nación Mauricio Macri, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió y gran parte del arco político, se solidarizaron ayer con el diputado Martín Lousteau, quien fuera agredido por un grupo de manifestantes cuando se dirigía al Congreso de la Nación.

"Repudio profundamente la agresión que sufrió Martín Lousteau. La mayoría de los argentinos elegimos vivir en paz y no vamos a permitir que un grupo de violentos desestabilice el funcionamiento de la democracia en nuestro país", expresó el jefe de Estado en su cuenta oficial de Twitter.

Por su parte, Carrió cuestionó, a través de la misma red social, las agresiones y sostuvo que "no se puede vivir en la barbarie".

A su turno, el jefe del interbloque Argentina Federal de la Cámara de Senadores, Miguel Angel Pichetto, calificó el ataque como "cobarde".

El legislador radical, que se dirigía caminando hacia el Congreso para participar de la Comisión de Presupuesto, fue empujado e insultado por varios manifestantes que protestaban contra la reforma previsional del Banco de la Provincia de Buenos Aires (Bapro) frente a la sede que la entidad monetaria tiene en Callao al 200.