En una mañana difícil para moverse en la ciudad de Buenos Aires por el paro en las líneas A y B de subte, el dirigente gremial Claudio Dellecarbonara ratificó la continuidad de las medidas de fuerza en reclamo de la apertura de paritarias salariales, motivo del conflicto que lleva tres semanas.

El metrodelegado sostuvo que la concesionaria Metrovías y el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires “imponen una actitud anti-reflexiva que deja como rehenes tanto a los trabajadores como a los usuarios” del subte.

En una rueda de prensa, indicó que el conflicto “se vio intensificado ante la actitud de Metrovías de enviar 70 telegramas a delegados y compañeros que liberaron los molinetes en el marco de las medidas de fuerza”.

Los servicios de las líneas A y B quedaron paralizados por una huelga que comenzó hoy a las 5.30 y concluirá a las 12, cuando los huelguistas liberarán molinetes durante las dos horas subsiguientes en las estaciones cabeceras Plaza de Mayo (línea A) y Juan Manuel de Rosas (línea B).

Dellecarbonara, miembro de la comisión directiva de la Asociación Gremial de trabajadores del Subterráneo y Premetro, ratificó que continuarán las protestas contra el acuerdo paritario vigente con la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que establece un aumento del 15.2% en tres tramos.

"No sólo no nos llaman para dialogar sino que avanzan con sanciones en un marco donde venimos denunciando las cifras millonarias de ganancias de Metrovías no sólo por la suba de tarifas sino también por los subsidios que reciben”, subrayó. 

Señaló además que hay “amparos presentados en conjunto con legisladores de la Ciudad para evitar la suba de la tarifa de subte”.

Por su parte, la empresa Metrovías remarcó en un comunicado que "los telegramas de suspensión enviados a más de 70 empleados de la compañía se deben a la ocupación de instalaciones, apertura de puertas de emergencia y/o liberación de molinetes para facilitar la evasión, o directamente impedir la normal prestación del servicio".

También ratificó que la paritaria con la UTA se firmó el 12 de abril último y “está siendo abonada según lo acordado; fue rubricada por las partes intervinientes y ajustada a derecho y, por ello, no puede ser desconocida por ninguna de las asociaciones gremiales”.