El reinicio de las clases tras el receso invernal quedó postergado en la Ciudad, la Provincia y otros cuatro distritos del país debido a un paro por 48 horas lanzado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) y la ratificación de la huelga lanzada por SUTEBA, a pesar que el Gobierno bonaerense había dictado la conciliación obligatoria.

En ese sentido, CTERA llamó el sábado a una jornada nacional de protesta para lunes y martes próximos con movilizaciones y paro en varios distritos, incluida la provincia de Buenos Aires, mientras que a las pocas horas el sindicato provincial SUTEBA, liderado por Roberto Baradel, anunció su adhesión a la medida, tras una reunión de secretarios generales.

"El SUTEBA resolvió adherir a la Jornada Nacional de Protesta de 48 horas convocada por CTERA para los días 30 y 31 de julio, con la realización de paro y movilización", indicó el gremio docente.

De esta forma, el sindicato liderado por Baradel buscaría evitar una sanción por incumplimiento de la conciliación obligatoria, como le ocurrió al sindicato de Camioneros, al que se le aplicó una multa de 800 millones de pesos, interpretaron especialistas en derecho laboral.

"Los docentes no estamos dispuestos a resignar conquistas conseguidas con la lucha del conjunto de la comunidad educativa a lo largo de los últimos años", dijo el Consejo Ejecutivo Provincial del SUTEBA en un comunicado firmado también por la CTERA y la CTA.

En cambio, por ahora los otros sindicatos que también enrolan a docentes bonaerenses (FEB, UDOCBA, AMET y SADOP), no adherirán a la medida de fuerza. Esos gremios habían determinado un paro docente de 72 horas en el territorio bonaerense y el gobierno reaccionó con el dictado de la conciliación obligatoria.

La medida de CTERA también incluye a otros distritos en conflicto: Chaco, Corrientes, Santa Cruz, Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos Aires. La CTERA indicó también que se realizarán clases públicas para pedir la "resolución de los conflictos en las provincias" y la "urgente convocatoria a la paritaria nacional docente".

A su vez, salió a rechazar el acuerdo con el FMI por considerar que "impulsará la pérdida de derechos como el Fondo de Incentivo Nacional Docente y el ataque a nuestros derechos previsionales".

Además, la central declaró el "estado de alerta y movilización", mientras anticipó que "convocará a su Congreso para decidir la continuidad de las medidas a seguir ante los ajustes a la educación pública". "Los docentes no estamos dispuestos a resignar conquistas conseguidas con la lucha del conjunto de la comunidad educativa a lo largo de los últimos años", aseguró la CTERA.

En la provincia de Buenos Aires, el lunes último, los sindicatos rechazaron la oferta del 15% de incremento más un 1,7% de ajuste por material didáctico, con la posibilidad de retomar el diálogo en agosto para continuar la paritaria.

La titular de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, aseguró que el Gobierno provincial "elige agudizar el conflicto con los docentes para disimular sus evidentes problemas políticos".

Por su parte, la semana última, los gremios de docentes porteños habían anunciado un paro de actividades de 48 horas los próximos lunes y martes, en reclamo de un aumento salarial superior al 15% ofrecido por el Gobierno, por lo cual tampoco habrá clases en la Ciudad tras el receso invernal.

Por su parte, los maestros y profesores de escuelas privadas de la Ciudad que forman parte del sindicato SADOP también harán una medida de fuerza, aunque en su caso será por 24 horas, solo este lunes.

Como el SUTEBA decidió adherir también a la movilización del miércoles próximo "en reclamo de justicia a un año de la desaparición forzada de Santiago Maldonado", finalmente el paro podría terminar siendo de 72 horas, como estaba previsto originalmente.