El diputado nacional José Luis Espert reclamó "tirar a la basura la sustitución de importaciones", reducir el "tamaño gigantesco" del Estado, bajar la presión impositiva y reformar las leyes laborales. Según el referente liberal, es única alternativa para que "los empresarios tengan ganas de contratar". 

Al intervenir en la sesión especial de la Cámara de Diputados, el economista liberal advirtió que la "Argentina se prende fuego por malos planes económicos que terminaron en crisis", y dijo que "hay una línea que conecta a todos", en relación a los distintos gobiernos que alternaron el poder en el país. 

"Si querernos evitar terminar siendo una gigantesca villa miseria tenemos que hacer tres grandes cosas", deslizó.

"Alberto al Gobierno, Cristina al poder"

Respecto a la designación de la nueva ministra de Economía, Silvina Batakis, Espert sentenció: “La llegada de Batakis significa claramente, como dijo Cristina en 2015, que la economía la maneja ella".

"Así que, claramente, si hasta ahora veníamos diciendo ‘Alberto al Gobierno, Cristina al poder’, esto profundiza el control de Cristina sobre todo el Gobierno en general, lo cual es una muy mala noticia porque Alberto es malo, Guzmán era malo, pero Cristina es la armada Brancaleone", agregó el economista, en diálogo con Radio la Red. 

Además, también criticó el rol empresario en el contexto actual: “Hay empresarios nuestros, truchos muchos, que no quieren competir. No todos, no la mayoría, pero sí un pequeño grupo de truchos que no quieren competir con el mundo y nos venden cualquier porquería a cualquier precio”.

El plan de Espert

En primer lugar, pidió "tirar a la basura la sustitución de importaciones", a lo que agregó que "solo ha servido es para generar empleos de baja productividad, salarios miserables y empresarios ricos fruto de la prebenda". 

Según Espert, la presión impositiva porque "demuele al sector privado"

"¿Dónde están los dólares de la sustitución de importaciones que llevan un siglo? No hemos sustituido nada, solamente nos han quedado empresarios ricos fruto de haber vendido todo afuera con trabajadores pobres", consideró.

En segundo lugar, dijo que en la Argentina "hay un Estado de tamaño gigantesco que no solamente no sirve de nada sino que demuele al sector privado con impuestos".

"Nadie puede consumir nada e invertir en nada con esta presión impositiva. Nos han convertido a quienes estamos en blanco en esclavos impositivos", afirmó.

Por último, el diputado pidió "cambiar las leyes laborales", y se quejó de que "no solamente el sindicalismo sino la política se niega a reformas laborales para que los empresarios tengan ganas de contratar a alguien y reducir el trabajo en negro".

"No hay otra. No va a ser cambiando la ley de diversidad de genero que va a lograr que los empresarios tengan ganas de contratar a alguien y terminar con el trabajo en negro", chicaneó.

La sustitución de importaciones 

El origen de la industrialización por sustitución de importaciones es la etapa posterior a la Primera Guerra Mundial y anterior a la Segunda Guerra Mundial, es decir, la década de 1930.

En esa época, debido a la crisis económica a nivel mundial, los países europeos comenzaron a reducir sus importaciones de América Latina. Dichas compras eran, sobre todo, de alimentos y otras materias primas. Como consecuencia, bajó el ingreso de divisas en los países americanos. 

En ese contexto, muchos gobiernos latinoamericanos adoptaron medidas para disminuir la importación de ciertos bienes y, para sustituirlos, se alentó la producción nacional.

Desde el punto de vista positivo, se lograron mejoras relativas en algunos países en relación a los indicadores de empleo a corto plazo y mediano plazo y, a su vez, una mayor independencia de los mercados externos.

Sin embargo, también es una falacia afirmar que en Argentina existe un "modelo de sustitución de importaciones", ya que nunca se concretó un nivel de industrialización nacional que permita no depender de la compra de insumos en el mercado internacional.