La Corte Suprema tratará mañana en "acuerdo extraordinario" el pedido de "per saltum" de los jueces federales Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, que resisten la medida del Senado de suspender sus traslados por haberse consumado sin su acuerdo.

La convocatoria fue concretada por el titular del máximo tribunal, Carlos Rosenkrantz, tras realizar una videoconferencia con sus pares, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda. "La Corte tiene la responsabilidad, en casos como éste, de dar certidumbre a la ciudadanía sobre el trámite que se impondrá a los planteos de los jueces involucrados", señala la invitación.

Primero deberán determinar si aceptan tratar el caso a través del per saltum -que es una vía extraordinaria de llegar al máximo tribunal- o lo rechazan y esperan a que el caso llegue por las vías tradicionales de la apelación, luego de que intervengan todas las instancias del caso.

En sus presentaciones, Bruglia, Bertuzzi y Castelli objetaron la revisión de sus traslados, señalando que se hicieron cumpliendo todos los reglamentos vigentes, y recordaron que una acordada de la propia Corte los avala.

En paralelo a los recursos presentados ante la Corte, corren los planteos formulados por los tres jueces ante el fuero en lo Contencioso Administrativo Federal, que fueron rechazados en primera instancia y aguardan la decisión de Cámara.

En ese trámite, Bruglia y Bertuzzi recibieron hoy un revés ante el pronunciamiento del fiscal general del fuero, Rodrigo Cuesta, quien, tras analizar los argumentos de los magistrados y los hechos, dictaminó que no correspondía otorgar el pedido de amparo, en línea con lo definido en primera instancia por la jueza María Alejandra Biotti.

El pronunciamiento del fiscal no se vio acompañado, hasta hoy de la resolución de la Sala 5 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal. De haberse producido ese pronunciamiento, el planteo de per saltum hubiera sido abstracto y la Corte hubiera quedado como nstancia final de apelación

La situación de Bruglia, Bertuzzi y Castelli escaló políticamente desde julio de este año, cuando el Consejo de la Magistratura giró al Senado la revisión de los traslados de los jueces para que completara el trámite constitucional de nombramiento de jueces federales con su acuerdo.

Los tres magistrados fueron convocados por la Cámara alta pero no se presentaron y denunciaron pública y judicialmente la medida porque, sostuvieron, atentaba contra las "garantías" que debe gozar un juez para cumplir su tarea.

En vísperas de la reunión de mañana, el sábado hubo una manifestación frente a la casa de Ricardo Lorenzetti, actual ministro de la Corte, y quien fue su presidente durante más de una década. Con bocinazos, banderas argentinas y carteles, una caravana de autos realizó una protesta frente al domicilio de Lorenzetti en Rafaela, Santa Fe, una iniciativa que muy rápidamente cosechó el rechazo de todo el arco político.

El presidente Alberto Fernández elevó la acción de los manifestantes a "lo más vil del fascismo y nazismo" y se solidarizó con Lorenzetti, al igual que la ministra de Justicia, Marcela Losardo, que dijo que "se está generando violencia y atentando contra el orden democrático".

Desde la oposición, el expresidente Mauricio Macri señaló en su cuenta de Twitter que "La Corte debe fallar conforme a derecho, sin presiones de ninguna índole. No es bueno para la República afectar la tranquilidad de los jueces Rosenkrantz, Lorenzetti, Highton, Maqueda y Rosatti. Tenemos que respetar a la Justicia y dejarla actuar."