El Ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, consideró que después de la cuarentena será necesario que el Estado disponga de un ingreso universal para los sectores vulnerables, y así "garantizar un piso económico".

"Es un punto que va a necesitar la Argentina los próximos años", subrayó el funcionario, e indicó que a partir del Ingreso Familiar de Emergencia ( IFE ), se demostró "el nivel de deterioro en el que estaba la asistencia social del Estado".

Sobre los ejes de la agenda postcuaretena, Arroyo aseguró que el precio de los alimentos y el endeudamiento de las familias "son los dos problemas centrales hoy", aunque precisó que "lo que tiene que ver con alimentos es una cosa más estructural, amplia y requiere de un análisis más profundo". 

"Hay una situación crítica pero estable y el Estado está presente. Es tiempo de trabajar articulados entre todos. Cuando vas a un barrios ves a distintos organismos del Estado, las iglesias y las organizaciones sociales", subrayó el jefe de la cartera de Desarrollo Social. 

Acerca de cuáles serán los resultados a raíz del impacto de la pandemia, vaticinó que "la situación social va a ser crítica". "Es evidente que está aumentando la pobreza y en especial en los niños. No es posible medir cuánto creció en este contexto. Tenemos cuatro mil villas y asentamientos en la Argentina y cuatro millones de personas viviendo ahí. Hay que tener una política importante de urbanización para los próximos años", repasó.