A contramano de la euforia inmediatamente posterior a las elecciones de medio término, el presidente Mauricio Macri se mostró cauto ante una posible reelección en 2019 al sostener que "falta mucho" para decidir si se va a postular para otro mandato.

"Cambiemos se ha consolidado. Es un espacio que con distintos orígenes e historias hemos podido articular un trabajo en conjunto entre el PRO, el radicalismo y la Coalición Cívica. Eso ha dado tranquilidad a la población", sostuvo el mandatario en una entrevista con la señal Russia Today. "Para la reelección falta mucho. Ya he dicho que tengo un compromiso con los argentinos hasta el último día en que me necesiten. Hablar de reelección a esta altura cuando hay tanto por hacer es como fuera de tiempo", remarcó el líder del PRO.

De esta manera, Macri le bajó el tono al tema, ya que escasos meses atrás había afirmado que estaba abierto a la posibilidad de competir en 2019. "Fui muy claro desde el principio. Estoy abierto a eso. Pero todavía no es tiempo para hablar del tema. Estoy listo para trabajar hasta el final del mandato permitido por la Constitución", había señalado en una entrevista con la agencia de noticias económicas Bloomberg.

El jefe de Estado repasó varios temas de actualidad en su contacto con la señal europea. Entre otras cuestiones, destacó el vínculo con Brasil ante las elecciones en el vecino país, en octubre próximo. "La relación con Brasil es fundamental. Es nuestro socio más cercano, un socio histórico, un socio estratégico complementado con Uruguay y Paraguay", sostuvo el mandatario.

Macri se refirió a los altos índices de los sondeos en favor de Lula da Silva, y recordó que lo conoció en 2008 cuando le entregó las llaves de la Ciudad de Buenos Aires y el diploma distinguiéndolo como Ciudadano Ilustre. Pese a su cercanía con el actual mandatario brasileño, Michel Temer, el mandatario remarcó que el fuerte vínculo entre ambos países "es una línea que trasciende" a los que están "de paso en la larga historia" bilateral. "Eso va a continuar sea quien sea el próximo Presidente de Brasil, añadió.

También se refirió a Cuba, que el 19 de abril votará a su nuevo presidente para suceder al actual mandatario, Raúl Castro, quien anticipó que no competirá por una reelección. Esos comicios serán históricos, ya que marcarán la salida del histórico apellido del mando isleño. "Deberíamos encontrar una forma de volver a tener una relación más estrecha y acompañarlos en lo que yo espero que sea una vuelta a la democracia", concluyó.

En relación a su reunión de ayer con Putin, Macri señaló que le planteó sus críticas por la situación política y social en Venezuela, país aliado de Rusia.

"Le planteé que para nosotros es muy importante seguir reclamando elecciones transparentes, el respeto a la Asamblea Nacional, que se liberen los presos políticos. La crisis humanitaria que vive Venezuela es producto de un régimen que no respeta los derechos humanos", sostuvo el mandatario. El jefe de Estado reconoció que "en ese punto (Putin) no contestó nada en particular".

Además, el Presidente profundizó la ofensiva contra el juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) Eugenio Zaffaroni y consideró que "debería ser el primero en defender los valores de la democracia".

De esta manera, rechazó los dichos del ex integrante de la Corte Suprema de Justicia, quien había manifestado su deseo de que el actual Gobierno concluyera "lo antes posible".

Macri sostuvo al respecto que la Argentina "ha emprendido un cambio muy profundo, político y cultural" y dijo que "esta no es una decisión de un Gobierno, sino de la gente, a pesar de que hay minorías que se sienten más cómodas con el populismo".

"Por suerte la economía se va saneando y hoy tenemos un solo tipo de cambio. Estuvimos al borde de una crisis muy profunda y por eso el arranque no fue fácil", analizó desde Moscú.