Política

Tras posicionarse como el candidato natural del peronismo, Kicillof advierte que el triunfo fue la historia de un desastre anunciado

El Gobernador bonaerense, el gran beneficiado de la paliza electoral propinada al presidente Milei,  dijo que aguarda a que este “levante el teléfono y tengamos una reunión”, pero advierte que "hasta ahora no pasó nada”.

El día después de las elecciones legislativas bonaerenses mostró al Gobernador Axel Kicillof como el gran beneficiado de la paliza electoral que dejó al presidente Javier Milei sumergido en una grave crisis política y que lejos de los augurios del libertario, quien vaticinó que estos comicios servirían para ponerle "el último clavo al cajón del kirchnerismo", por el contrario, le alumbró al peronismo un candidato presidencial natural, cuya designación ya no dependerá del dedo de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner o de la rosca de una cúpula partidaria.  

En sus primeras declaraciones públicas tras el acto cívico, Kicillof insistió este lunes en la necesidad de que el Jefe de Estado “levante el teléfono” para coordinar con él una reunión entre ambos: “Ayer le hice varios pedidos a Milei, sin reciprocidad porque no ha parado de insultarme. Le pedí que el día de hoy levante el teléfono y tengamos una reunión. Hasta ahora no pasó nada”.

Axel señaló que los pedidos son “por el bien de la situación en general", indicó que "no se muere de ganas" de hablar con el libertario pero tiene una responsabilidad "como gobernador de la provincia más grande en términos de población", y viendo que el gobierno nacional "está en términos de una situación grave”.

En esa línea, le reclamó al mandatario nacional que se ponga “a disposición de una conversación” en función de “ver cómo hacemos para que no se pierdan más puestos de trabajo”, y le pidió que “cambie el rumbo” ya que “sus políticas están haciendo sufrir a toda la gente”, mientras que al referirse al resultado electoral, dijo que se trató de la “historia de un desastre anunciado”, aunque aclaró que no sabe si fue un voto castigo "pero si un llamado de atención de todos los sectores que han sido agredidos por Milei, que son prácticamente todos los que habitan la provincia de Buenos Aires

“Este último episodio viene a abonar algo que se viene sedimentando hace tiempo con la cripto estafa, venta de cargos, coimas, los sobreprecios en el PAMI. Son hechos que el Gobierno no logra explicar ni eludir y que le pegan al centro del triángulo de poder", expresó Kicillof, quien recordó que los libertarios "dicen que vinieron a achicar la estructura del Estado, cerrar ministerios…", y evaluó que terminaron siendo "un Gobierno inestable y en permanente descomposición, donde el poder está concentrado".

Kicillof emerge como el candidato natural del peronismo rumbo al 2027

En la noche del domingo, Kicillof dijo que “con esta elección, vengo a decirles que se confirmó que en la Argentina hay otro camino y hoy empezamos a recorrerlo” y agregó que "el triunfo es de los bonaerenses para todo el país y del peronismo para todos los argentinos”, frase que encierra un mensaje a futuro, pese a que por ahora el Gobernador se resiste hablar de una candidatura presidencial.

Este lunes al ser consultado respecto a si dentro de dos años buscará ser el postulante a la primera magistratura, indicó que “falta mucho para el 2027, ahora tenemos octubre" y aclaró que "gobernar es una tarea muy difícil con Milei de presidente".  

Lo cierto es que lejos de la prudencia que evidencia luego del triunfo, en su momento y con la decisión de adelantar las elecciones legislativas provinciales y desdoblarlas de las nacionales, puso a la alianza de Fuerza Patria al borde de la ruptura debido a la oposición de Fernández de Kirchner y del diputado nacional y titular del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, lo que dejó a un Kicillof de pie sobre un campo minado a raíz de lo indescifrable que resultaba el votante libertario y a la falta de datos concretos que advirtieran cuan profundo era el enojo de los ciudadanos que en su momento habían decidido castigar al peronismo.

Pese a ello, el Gobernador decidió arriesgar su capital político, se puso la campaña al hombro y diseñó una estrategia de cercanía con la gente -volviendo de esa manera a las fuentes que lo colocaron en su momento en el sillón del Palacio Dardo Rocha-, al tiempo que decidía ratificar el rumbo de un modelo al que claramente buscó contrastar con el de Milei, y que daba cuenta de la necesidad de un Estado presente, con obra pública, educación y salud gratuita para todos y de fomento a las pequeñas y medianas empresas, entre otras cuestiones.

De esa manera el Gobierno bonaerense se convirtió en el paria de la Argentina, alejado de la mano de una Casa Rosada que le negaba fondos y lo denostaba como el modelo al que no había que regresar, en medio de insultos y términos degradantes hacía el mandatario provincial, el que pese a ello, buscó confrontar con altura lejos de las chicanas y provocaciones a las que el presidente Milei buscaba empujarlo.

Conocedor de todos los rincones del territorio, Kicillof se dedicó a gestionar inaugurando obras en cada municipio de una provincia empobrecida y apoyado en el respaldo de los intendentes, los que en su mayoría decidieron adherir al Movimiento Derecho al Futuro con el que Axel buscaba terminar con la dependencia de Cristina, con la que debió confrontar de frente, lo que le iba a valer hacerse acreedor a términos como "traidor" o "peronista tardío".

En la noche del domingo, el rostro de un Gobernador exultante era también el reflejo de las tensiones a que había estado sometido a la espera de los resultados que arrojaron un triunfo histórico y aplastante que lo terminó de posicionar no ya de cara a los comicios legislativos nacionales del 26 de octubre próximo -los que el peronismo debe ganar o al menos emparejar con los libertarios-, sino más bien de cara a las presidenciales del 2027.

Con la victoria electoral en el bolsillo, en la noche de ayer la temperatura política la marcó la militancia que se dio cita en el búnker del oficialismo bonaerense dispuesta a festejar y que coreó, como si se tratara de un mantra, cánticos como el “se siente, se siente, Axel presidente” o el “borombombom, borombombom, para Axel la conducción”.  

Como síntesis a esos pedidos, Kicillof se mostró sobre el escenario rodeado de dirigentes de todas las líneas del peronismo y de otras fuerzas aliadas, dispuesto a mostrar una foto de unidad; sabedor que Fuerza Patria debe dar comienzo a una nueva etapa que los aleje de las disputas internas desgastantes y que para el 2027 aún restan dos años y en esa alianza no sobra nadie. 

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