Alberto Fernández tiene un ritual previo a anunciar cada extensión del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Primero recibe a los infectólogos y grupo de asesores médicos y suele hacer alguna comunicación con los gobernadores.  Finalmente, la cumbre clave con el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Y culmina con una conferencia de prensa tripartita desde la Quinta de Olivos.

La dinámica se repetirá hoy, aunque tal vez no se sume a las provincias. El anuncio de la prórroga de la cuarentena por dos semanas tendrá un eje en común entre las tres jurisdicciones. Habrá un discurso para convencer a la población de quedarse en sus casas y un pedido de "hacer el último esfuerzo". Las nuevas restricciones formarán parte de una nueva fase para evitar un pico de contagios del virus. 

Los principales anuncios estarán enfocados en el AMBA, la región que registra el 95 por ciento de los casos de coronavirus. Básicamente se plantearán restricciones a la circulación en las calles en la Ciudad y de los 40 distritos que involucran a esa región. La idea es reforzar los controles en el transporte público y de automóviles. Fuentes del ministerio de Transporte, aseguraron a este medio que "no está previsto cortar la circulación entre la Ciudad y la Provincia", aunque sí tener un control más estricto. 

Según los datos que maneja la cartera, el uso del transporte se mantuvo estable en las últimas ocho semanas con casi un millón de pasajeros, aunque la cifra se duplicó con respecto al primer lunes hábil de aislamiento con 497.044. Este lunes viajaron 940.491 personas. El foco del problema es el movimiento de usuarios dentro del Gran Buenos Aires que supera el 50% con 710.000 pasajeros. 

Antes de los anuncios, se realizarán una seguidilla de reuniones. Alberto Fernández inaugurará al mediodía, por videoconferencia, la planta de generación térmica Genelba, de la empresa Pampa Energía, en la ciudad bonaerense de Marcos Paz. Se realizará de manera virtual por el consejo médico de no salir de la residencia de Olivos. 

El Presidente almorzará con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y luego recibirá a los médicos epidemiólogos e infectólogos que integran el comité de expertos. El equipo de asesores primero pasarán por el ministerio de Salud para ser recibidos por Ginés González García. Una vez que escuche la palabra de los especialistas sobre el aislamiento, Alberto comenzará a delinear con Larreta y Kicillof el endurecimiento de la cuarentena. 

La curva de contagios desde el último anuncio se duplicó en la Ciudad de Buenos Aires y se triplicó en la Provincia. Esos son los números que miran los funcionarios para restringir la cuarentena y así evitar el colapso del sistema sanitario. 

Los comercios de cercanía seguirán abiertos, pero sólo los esenciales. Los bancos seguirán con la asistencia por turnos. Los grandes centros comerciales, sobre todo en el territorio bonaerense, dejarán de funcionar. Las industrias deberán atenerse a los protocolos sanitarios y garantizar el traslado de los trabajadores. 

La marcha atrás menos esperada sería la caducidad de los permisos para salir de los corredores en la Ciudad de Buenos Aires. En cambio, seguirían las salidas recreativas de los niños los fines de semana.