La banca que le correspondía a la desplazada Joanna Picetti -denunciada por maltrato infantil- quedará vacante, hasta que se expida la Cámara Nacional Electoral.

Sucede que está pendiente la apelación a su impugnación que presentó la funcionaria de Aysa contra el fallo de la jueza con competencia electoral María Servini. Hasta tanto, la banca permanecerá vacante.

En caso de que el Tribunal ratifique lo actuado por Servini y haga lugar al pedido del fiscal federal Jorge Di Lello, que recomendó rechazar la apelación, el subsecretario de Justicia porteño, Jorge Enríquez, será quien finalmente asuma por el escaño.

La banca que está en disputa era la última de las ocho que sacó en los comicios del 22 de octubre pasado la lista de Vamos Juntos encabezada por la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.