CABA

Una elección, dos duelos y una agitada jornada política porteña

La elección de medio término expuso tensiones, operaciones con IA y dos duelos picantes, uno entre el PRO y LLA, y otro entre sus líderes: Macri-Milei. La campaña nacional desplazó al debate legislativo municipal

La Ciudad de Buenos Aires atravesó hoy una jornada electoral marcada por la renovación de la mitad de las bancas de su Legislatura, en un contexto que desbordó ampliamente lo institucional. La elección de escala municipal puso en primer plano dos duelos: uno entre el PRO y La Libertad Avanza, que compiten por liderar el espacio no peronista en la Ciudad; y otro personal entre Mauricio Macri y Javier Milei, latente en las acusaciones cruzadas, en las operaciones con inteligencia artificial y en los gestos de ambos en la jornada, lo que coronó una campaña cargada de acusaciones cruzadas, manipulaciones digitales y denuncias penales.

Desde temprano, la votación se desarrolló con normalidad en las escuelas porteñas. Compitieron 17 listas, con foco en un duelo que podría modificar el equilibrio de fuerzas entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA), con implicancias directas en las alianzas de cara a la provincia de Buenos Aires. La elección podría no solo ordenar en parte el mapa político nacional, sino que pretendía dar la sorpresa de un peronismo ganador en territorio porteño, cosa que no pasa desde hace 20 años. Y no pasó ahora.

Leandro Santoro no solo estaba primero en la mayoría de las encuestas, gracias a la pelea entre el PRO y LLA, e hizo una campaña de perfil bajo, a diferencia de sus rivales políticos, y no aparecieron en escena ni Cristina Kirchner, ni Sergio Massa, ni Axel Kicillof.

La nacionalización de la campaña, como si lo que estuviera en juego no fueran solo las bancas en la legislatura local, marcó la jornada con la presencia de figuras nacionales directamente involucradas. Javier Milei y Mauricio Macri pusieron el cuerpo y la palabra, pero no lo hicieron en clave institucional. El día amaneció cruzado por una denuncia por un video que empezó a circular el sábado, en el que se mostraba a un Mauricio Macri manipulado con inteligencia artificial, anunciando el retiro de Silvia Lospennato, candidata del PRO.

Macri calificó la maniobra como "la más vil y perversa" que vivió en dos décadas de carrera. "Lo que vivimos es una locura que rompe todas las reglas de juego", afirmó durante el tradicional desayuno partidario. En medio de una gran tormenta que afectó una basta zona de la región metropolitana, el expresidente afirmó que primero se difundieron imágenes antiguas de inundaciones y luego "un video diciendo que nos retirábamos de la elección. Jamás visto. Una operación burda, desinformativa".

Lospennato presentó las denuncias correspondientes; mientras el actual jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, sostuvo que "los que todavía tienen (publicado en sus redes sociales) ese video falso pueden ser identificados porque hay cuentas con nombre y apellido". 

Del otro lado, el jefe de gabinete de Nación, Guillermo Francos afirmó que "está mal" lo ocurrido y agregó: "Si Macri tiene pruebas, tendrá que demostrarlo".

Otros, como el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, relativizó la gravedad del hecho y dijo que el video "era bastante gracioso". Aseguró que estaba hecho por "un imitador bastante malo" y concluyó: "Hay que interpretarlo así".

El vocero presidencial y candidato a legislador Manuel Adorni también minimizó el conflicto: "Está lleno en todos lados de fake news. Lo deseable es que eso no pase". Sin embargo, negó que LLA estuviera detrás de la operación y criticó que los acusaran sin pruebas.

Patricia Bullrich fue más dura con el expresidente. Dijo que su denuncia fue "de muy poco carácter" y acusó a su equipo de haber instalado la lógica del "vale todo". Al mismo tiempo, aclaró: "El video no lo hizo La Libertad Avanza. Que la militancia lo haya compartido no quiere decir que sea algo oficial".

Bullrich destacó además que "es la primera elección en la historia donde la Gendarmería hace todo el trabajo de seguridad".

La jornada también estuvo marcada por episodios fuera de libreto. Horacio Rodríguez Larreta enfrentó demoras para votar: su mesa no estaba abierta, la máquina falló y un camarógrafo se desmayó mientras daba declaraciones. Más tarde, desde la vereda, repudió "cualquier irregularidad" y pidió que la ciudadanía concurriera a las urnas.

El presidente Javier Milei votó en la UTN, donde un fiscal se negó a saludarlo. El mandatario, acompañado por su hermana Karina, enfrentó además un cruce con un notero de C5N. "Ese micrófono me pegó", reclamó al aire, antes de salir rodeado de su custodia. En medio del tumulto, y en línea con Bullrich, deslizó una frase sobre Macri: "Está hecho un llorón".

Pese a todo, su estrategia rindió frutos y Adorni dio la sorpresa en las elecciones de CABA.

Las reacciones desde otros espacios buscaron mantener el eje en la elección. Lula Levy, de Evolución, afirmó que no quería involucrarse en "cuestiones de otros partidos". Paula Oliveto, de la Coalición Cívica, sostuvo que la campaña "parece una interna del poder y no una elección de legisladores". Martín Lousteau, en cambio, fue tajante: "No todo vale".

También se registraron quejas por baja participación durante la primera mitad del día. Lousteau dijo haber recibido reportes de fiscales que indicaban "poca gente votando". Mientras tanto, la Ciudad se mantuvo bajo los efectos de las lluvias y varios dirigentes aprovecharon para enviar mensajes de solidaridad a los damnificados del conurbano.

El resultado electoral no solo definió las bancas en la Legislatura, sino el futuro del Pro y LAA y quizá por eso, el eje del día estuvo lejos de las propuestas legislativas: la política porteña vivió otra jornada teñida por operaciones, tensiones y una tecnología que amenaza con alterar las reglas del juego democrático. Y si bien las urnas dieron su veredicto, la baja participación quizá fue el dato inquietante de la jornada.

Esta nota habla de: