El presidente Mauricio Macri cometió ayer una picardía cuando anunció el recorte en la cantidad de puestos políticos y el congelamiento de los salarios en los primeros escalones de la administración pública. “Este año no habrá paritarias para aquellos cargos de designación política”, dijo. En rigor, los aumentos de los ministros y del Presidente no se rigen por paritarias sino que toman como referencia el acuerdo estatal, en base al decreto 799 de 2010. La inclusión del término “paritaria” no es casual cuando recrudece la puja por el tope de 15% que el Gobierno pretende que se aplique en todos los convenios para evitar que se dispare la inflación que ya, cuando no terminó el primer mes, aparece desfasada. Vaciar de contenido la negociación por mejoras salariales que intentan recuperar el poder adquisitivo perdido, esa es la principal medida ejemplar que dejó.