La senadora de Unidad Ciudadana por Río Negro, Silvina García Larraburu, adelantó ayer que votará en contra del proyecto de legalización del aborto, que se tratará en el recinto el próximo miércoles 8 de agosto, lo que generaría que se amplíe la ventaja para los que se oponen.

La dirigente kirchnerista, que meses atrás se mostraba a favor de la iniciativa, explicó que tras "varios meses de mucha introspección", decidió que va a estar en contra de la medida. La decisión de García Larraburu, además facilitar el rechazo de la iniciativa, quebró la unanimidad que había expresado el kirchnerismo en torno a la legalización del aborto. La jornada siguiente a la aprobación del proyecto en Diputados, el bloque de Unidad Ciudadana en la Cámara alta había difundido un comunicado en el que manifestaba que sus nueve integrantes iban a votar por la positiva.

"Tuve estas semanas en que se inclinó la balanza a partir de lo que fui escuchando y cómo se dio el debate, que tiene que ver con mis convicciones más íntimas", explicó la patagónica, que incluso ponderó que la senadora Cristina Fernández hubiera evitado el debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo durante su gestión.

De esta manera, se complica más la aprobación del proyecto por la legalización del aborto, ya que ahora sumaría 37 votos en contra en la Cámara alta, con un total de 72 senadores, o sea más de la mitad.

"Este proyecto nació vaciado de contenido porque Macri, aconsejado por Durán Barba, instaló este tema con liviandad y sin voluntad de debatir el fondo de la cuestión que es ayudar a las mujeres", opinó Larraburu.

En diálogo con Radio Mitre, la senadora sostuvo que el debate es una "cortina de humo" del oficialismo y señaló que "la mayoría de los actores involucrados de uno y otro sector coinciden" en que la legalización del aborto "no va a resolver la problemática".

"Esto tiene que ver con intereses económicos foráneos que están impulsando y que han puesto mucho recurso para que se de este debate que tampoco tiene que ver con nuestra idiosincrasia y nuestro ordenamiento jurídico", analizó.

La senadora consideró además que "no era el momento" para discutir este asunto en el Congreso y resaltó que, "con inteligencia y conocimiento", la ex presidenta Cristina Kirchner "no habilitó" su tratamiento durante su gestión.

"El peronismo nunca fue abortista. En la doctrina, si uno lee a Perón y a Eva, el peronismo nunca tuvo una postura pro aborto. Tenemos que acercarnos a nuestra esencia", agregó Larraburu.

El cambio de parecer de García Larraburu deja prácticamente definido el futuro del proyecto en el Senado. Más allá de que su voto de rechazo sería el 37, lo que constituye una mayoría irreversible, desde el sector "verde" se esperanzaban a lograr que algunos legisladores se ausentaran de la sesión de pasado mañana para equiparar fuerzas. Esa estrategia, devenida de un escenario que ya aparecía como desfavorable, se acrecienta porque resta un voto al sector que pugna la aprobación, que ahora quedaría con 31 afirmativos. De tal modo que la decisión anunciada ayer pesa tanto por el número que aporta al rechazo como por la debilidad que le genera al sector que apoya el proyecto.