El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, ratificó la necesidad de "demorar a toda costa el ingreso de la variante Delta". Aunque reconoció que "probablemente sea inevitable" que la cepa adquiera circulación comunitaria, advirtió que eso "va a ser culpa de los que la traen de afuera y no cumplen con la normativa vigente".

Luego de anunciar el inicio de la vacunación libre desde los 35 años en toda la provincia de Buenos Aires, Kicillof le habló a los argentinos que viajan al exterior y no quieren cumplir con el aislamiento de cuatro días en hoteles. "Tenemos que impedir que ingrese la variante Delta y se convierta en comunitaria. El que no lo entiende o actúa con irresponsabilidad está poniendo en peligro a todos en medio de un proceso de vacunación que marcha a un ritmo formidable", sostuvo en conferencia de prensa.

"Estos que incumplen la normativa de aislamiento ponen en peligro a toda la población. No exagero, lo digo porque es así. Probablemente sea inevitable que la variante Delta se convierta también en comunitaria en Argentina, pero tenemos que demorar lo más posible esta situación. Y cuando lo haga, va a ser culpa de los que la traen de afuera y no cumplen con la normativa vigente", lanzó.

Sobre esto, Kicillof remarcó: "A los que incumplen la normativa por supuesto les aplicaremos las multas y penalidades que corresponden, porque es un atentado a la salud pública". Se trata de sanciones previstas en el Decreto Ley N° 8841/77, que pueden implicar multas de hasta $4.300.000.

Aislamiento en hoteles

Kicillof detalló que ya se registraron 15 personas con variante Delta, que llegaron del exterior. De ellos, 11 son de la Ciudad de Buenos Aires y 4 de la provincia de Buenos Aires.

De los 15 casos de variante Delta, "la gran mayoría vienen de Estados Unidos" y algunos se fueron a vacunar, pero ingresan contagiados". "De ellos, 10 vinieron con PCR negativo 72 horas antes, y PCR negativo en Ezeiza al ingreso. Es decir que si no se aislaban, contagiaban la variante Delta a quien entrara en contacto con ellos", sostuvo Kicillof.

"La idea de aislarse en hoteles es que ese aislamiento de cuatro días, que es donde hay más peligro antes de hacer un test, sea alejado de sus familias. Si contagian a sus familias, 15 casos se convierten en 60, y así sucesivamente", planteó.

Los bonaerenses que ingresen al país desde el exterior deberán hacer un aislamiento obligatorio durante cuatro días en un hotel o albergue, con costo a cargo del viajero. Luego, se suman tres días más de cuarentena en sus domicilios, y en caso de que los test de PCR que se les realicen, pueden hacer vida normal pasado ese período.

Para ingresar a la Argentina, es necesario contar con un test negativo de PCR realizado 72 horas antes, a cargo del pasajero. Al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza se les realiza un test de antígenos. Si da negativo, realiza cuatro días de aislamiento en un hotel y tres días más en su casa. Si da positivo, debe aislarse en un hotel hasta que tenga autorización médica para terminar la cuarentena.

Este miércoles, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que uno de los viajeros porteños que llegó de Miami contagiado de la variante Delta incumplió la cuarentena, ya que al asistir a su domicilio en CABA para constatar que esté aislado, no se encontraba allí. Llegó al país el 26 de junio, y la fiscalización en su hogar se realizó el 1 de julio.

En la Ciudad de Buenos Aires, el aislamiento es de 10 días y en hoteles para quienes den positivo en Ezeiza, o de siete días para quienes dan negativo, momento en el que se deben hacer un nuevo test. Por lo tanto, es probable que no se haya detectado presencia de Covid cuando llegó el pasajero en cuestión.

Kicillof apuntó contra quienes cuestionan las medidas de aislamiento obligatorio, al advertir que Argentina puede entrar en una "tercera ola de coronavirus por estos descuidos y por aquellos que los fomentan".

"Fueron anticuidados, fueron antivacunas, hoy son antiaislamiento y se ponen a contar las historias de sacrificio y sufrimiento, que tenemos todos porque estamos en una pandemia. Por supuesto que las hay, las odiamos y las queremos evitar, pero cuando se trata de cuidarle la salud y vida a la gente, todo lo demás es irresponsabilidad. Preferimos ser antipáticos antes que irresponsables", remató.

Kicillof ejemplificó que " Gran Bretaña tiene un porcentaje muy elevado de su población vacunada con la primera dosis, un 60% con la primera dosis y 51% de ellos con las dos dosis, y sin embargo tiene 30 mil contagios" de la variante Delta. "Obviamente la hospitalización y la mortalidad y letalidad es mucho menor con este porcentaje de vacunados. Se están contagiando grupos de no vacunados", indicó.

"La variante Delta es de una capacidad de contagio muchísimo mayor de lo que hasta ahora conocemos. Por eso, aún en poblaciones extensamente vacunadas, cuando ingresa la variante Delta se hace rápidamente dominante. Ya es dominante en Estados Unidos e Inglaterra porque por su velocidad de contagio supera a las demás variantes que ya conocíamos, y es más peligrosa que la original", señaló el gobernador.