Veto a universidades: la insistencia pone en juego la alianza entre Javier Milei y Mauricio Macri
La Libertad Avanza necesita de los "héroes" del PRO para repetir en la sesión del miércoles el freno a la insistencia opositora, tal cual pasó con jubilaciones. En Casa Rosada tienden puentes pero se impacientan por la gimnasia de renovar constantemente los términos de la alianza. Explica la búsqueda de "puros" para las legislativas 2025.
Cada vez que La Libertad Avanza que lidera el presidente, Javier Milei, llega a un acuerdo con el PRO se ilusiona con una alianza más permanente. Pero las bancas del Congreso que responden al expresidente, Mauricio Macri, atentos a cuán determinante es su apoyo, buscan renovar constantemente los términos y condiciones. El veto a la Ley de Financiamiento Universitario y la insistencia de la oposición en la sesión del próximo miércoles es un nuevo escenario en el que se pondrá en juego la relación.
La clásica gimnasia de la política que propone el partido amarillo al violeta impacienta al entorno presidencial donde esperaban un posicionamiento público inmediato en respaldo al veto y en línea con el consenso alcanzado para blindar el rechazo del Jefe de Estado a la Ley de Movilidad Jubilatoria. No ocurrió y, a regañadientes, hay tratativas.
Cerca de Milei, vaticinan que tras las elecciones legislativas 2025, el PRO ya no será tan necesario para sus planes de gobierno. Por lo pronto, con 39 votos propios y los 3 del bloque MID -socio sin fisuras- que conduce Oscar Zago, no alcanza para sostener el segundo veto de la gestión en defensa del “déficit cero”, tampoco para impulsar otras iniciativas.
La Libertad Avanza requiere del grueso de los votos del PRO si quiere volver a festejar con sus “héroes” -aunque para esta ocasión no habría planes de asado, deslizan cerca de Milei-. Son unas 39 bancas ya que Álvaro González anticipó su insistencia -banca que responde al exjefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. También podrían ser 38, porque Héctor Baldassi estuvo ausente cuando se aprobó para no votar en contra.
A esos 80 aproximados, en Casa Rosada suman al bloque Independencia de 3 diputados que responde al gobernador peronista de Catamarca, Osvaldo Jaldo.
Sobre los cinco radicales que coquetean con convertirse a libertarios -y ya dieron la primera muestra al blindar el veto a jubilaciones- sólo dos estarían firmes, tres evalúan ausentarse, lo cual también favorece al gobierno nacional por que reduce el número que necesita alcanzar para que la oposición no llegue a la mayoría de dos tercios que le exige el reglamento para insistir.
Para la defensa del veto, La Libertad Avanza puede “juntar algunas voluntades más” de mini bloques y bancas que responden a diversos gobernadores, tarea a cargo del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem -un habitué de Balcarce 50-.
En la ofensiva al veto quedarían Unión por la Patria conducidos por Gerardo Martínez; la Coalición Cívica liderada por Elisa Carrió; Encuentro Federal cuyo jefe es Miguel Ángel Pichetto; el resto de la UCR -donde se animan a asegurar que están los 33 firmes contra el veto pero los 5 de Milei sugieren que el número será menor-.
Aparecen en zona gris los ocho de Innovación Federal (bancas de Misiones, Río Negro y Salta) que votaron a favor de la media sanción.
Si se dobla, ¿se quiebra?Con estos cálculos llegó el jefe de bloque del PRO, Cristian Ritondo, el mismo jueves en que se publicó el veto al despacho del vicejefe de Interior, Lisandro Catalán, en la Casa Rosada. A la salida no hizo declaraciones y cerca de Milei empezaron a contar las horas sin un pronunciamiento de respaldo al veto de sus aliados.
“No entienden que lo impopular no es ir en contra de las universidades sino no ayudarnos a cuidar las cuentas públicas que es lo que la gente votó cuando eligió a Milei para gobernar”, se despacharon fuentes de ese entorno en diálogo con Crónica al respecto.
Es hacia ese “entorno” a donde siempre apuntó los cañones Macri cuando el Presidente lo recibió en Olivos a comer milanesas y unas entrañas de carne vacuna. "¿Para qué voy a seguir yendo a comer milanesas si después no se cumple nada?", se habría quejado el exmandatario del gobierno de Cambiemos sobre esas cenas ante senadores del PRO horas después del veto.
"Tiene que preguntarse cuánto se gasta (con la Ley de Financiamiento Universitario) y no si come milanesas o no", le propinó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en una entrevista con radio Continental.
Milei se hizo eco de la molestia de Macri con quien quiere tener buena dinámica. Algunas versiones periodísticas indican que le pidió al asesor Santiago Caputo que se reúna con Macri. El encuentro habría ocurrido el mismo jueves en unas oficinas del integrante del “triángulo de hierro” que completa la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
Al parecer, desde ambas partes trascendió que fue una cita “muy buena”. Pero el acuerdo de paz habría durado poco. En la red social X, la mano derecha de Macri, quien fue su secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, escribió: “Como el escorpión que mata a la rana que lo está ayudando a cruzar el río, no pueden resistirse, está en su naturaleza”.
¿Será como en la fábula y el PRO siente que Caputo lo traicionó rápidamente y le clavó un aguijón antes de llegar a la sesión del miércoles? Sólo Macri y el entorno de Milei lo saben y habrá que ver si eso finalmente quiebra la relación.
Si es parte del tironeo en el que el fundador del PRO se queja una vez más de que Milei “no se deja ayudar”, también se revelará en el recinto de Diputados. Antes habrá una posta en el Salón de Escudos de la Rosada el lunes próximo si se concreta la reunión de aliados parlamentarios que se pusieron en marcha como parte del convenio por el primer veto.
De cara a las legislativasCon el macrismo, en la Casa Rosada son impiadosos. Entra la cena de las milanesas y la segunda de las entrañas en Olivos, un colaborador estrecho de Milei marcó a este medio: “a Macri le diría que si vas una vez, pedís ciertas cosas de acuerdo a tus intereses y no te llevas nada, vas dos y tampoco, que dejes de filtrar que vas, porque el único que queda mal sos vos".
La misma voz descarta una fusión estilo coalición que implique preponderancia de cargos en distintos puntos de relevancia de la Administración Nacional que provengan de los equipos de Macri.
Tanto Karina Milei para el armado de cara a las legislativas 2025 como Santiago Caputo a la hora de gestionar por orden de Milei, creen en el verticalismo absoluto y en el alineamiento total de la tropa. Más allá de las expresiones públicas, “lo único que importa es cómo votan”, sentencia en los pasillos de la Casa de Gobierno.
Es lo que entendió rápidamente la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y por eso empuja que el PRO se integre a La Libertada Avanza -como ya ocurrió en la Provincia de Buenos Aires-. Unas ocho bancas del PRO le responden en Diputados a nivel nacional y podrían tener el mismo destino. Macri se resiste a ser absorbido por los libertarios y la relación con su exministra y excandidata presidencial en 2023, está casi rota.
Desde el bullrichismo también lo acusan hace rato al expresidente de “buscar cargos”. Una importante fuente del sector planteó a este medio que “Macri cree que tiene que tener la administración del gobierno”.
Mientras tanto pasan los desafíos del oficialismo, como este veto, en el “triángulo de hierro” se cocina la estrategia para las urnas del 2025. Más que alianzas y conversos, apuntan a “puros” que sigan a rajatabla la línea del Poder Ejecutivo.
La campaña arrancó en Parque Lezama una semana atrás. Karina suena para encabezar la boleta violeta y habló por primera vez allí. La segunda parada fue Santiago del Estero.
Se hace evidente en esas presentaciones que más allá de las sacudidas con Macri, la táctica directriz será el discurso contra “los kukas”, el kirchnerismo y, principalmente, quien comienza a configurarse como la mayor amenaza para Milei: la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
No por nada, el presidente Milei posteó en la red social Instagram este fin de semana: “Antes la culpa era del gato, ahora del león. Nunca las ratas asumieron su culpa”.
La batalla será dura. Si bien Milei celebró este viernes a través de su vocero, Manuel Adorni, la “estabilidad económica” que se desprende de indicadores como que “el dólar blue bajó y la brecha se ubicó por debajo del 23% y la Argentina empieza un camino de crecimiento”; todavía falta para demostrar que la “inflación es un asunto terminado”, como anticipa.
La tranquilidad de un dólar oficial por debajo de $1.200 contrasta con salarios cuyo poder adquisitivo fue en picada desde 2017 y jamás recuperó. Los ingresos formales, según Indec, le ganaron los últimos cuatro meses a la inflación pero la mejora no se refleja en el consumo.
Es que la malaria de los asalariados y jubilados convive con tarifas de servicios energéticos y de transporte en alza y no llega a cerrar la herida por la disparada de los alimentos en el primer trimestre. Son pocos los bolsillos que cenan milanesas o entrañas y es ahí a donde Milei irá a buscar los votos para engrosar sus bancas en el Congreso y dejar de depender de Macri.

