La defensa de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que recusó este sábado a otro de los jueces de la causa Vialidad, Jorge Gorini, advirtió que la credibilidad del debate está "herida de muerte" y pidió que los planteos para apartar a fiscales y magistrados sean resueltos por un "tribunal independiente".

En el inicio de una nueva audiencia del juicio por supuestos delitos con la obra pública en Santa Cruz entre 2003 y 2015, en los que está presuntamente involucrado el empresario Lázaro Báez, el abogado de Cristina, Carlos Beraldi, enfatizó que las acusaciones contra la expresidenta "no son ciertas". En efecto, recusó al juez Gorini por una publicación en Página 12 que señalaba las visitas del magistrado a la exministra de Mauricio Macri, Patricia Bullrich

Gorini respondió de inmediato en la audiencia, al sostener que uno de esos encuentros tuvo que ver con la difusión de fotos "en pijama" del exvicepresidente Amado Boudou el día de su detención. Además, que en esa época estaba a cargo la causa por la tragedia de Once, en la cual se ordenarían detenciones de exfuncionarios con condena firme y pidió la reunión para garantizar que se evitaran situaciones como esta. "Esto no figura en la publicación", aseguró Gorini y agregó que la otra reunión fue por un tema de su seguridad personal.

Por su parte, la defensa de CFK ya había hecho dos pedidos de apartamiento en la causa que la tiene como principal imputada. Fueron para el fiscal Diego Luciani y el juez del Tribunal Oral Federal 2 Rodrigo Giménez Uriburu, fundamentados en la aparición de una serie de fotografías en las que se los ve integrando un equipo de fútbol que, según la vicepresidenta, participó en un partido disputado en la quinta Los Abrojos, propiedad del expresidente Mauricio Macri.

En ese sentido, la defensa de Cristina expresó que los pedidos de apartamiento de Luciani, Giménez Uriburu y ahora de Gorini, buscan "garantizar que el juicio se desarrolle conforme a las reglas del debido proceso legal" y aseguró: "No hay otro propósito".

"Es falso absolutamente decir que con una recusación uno no quiere contestar los cargos", anticipó el magistrado ante las críticas de la oposición. 

Sin embargo, durante la audiencia, los fiscales Luciani y Sergio Mola reclamaron el rechazo "in limine" de todas las recusaciones presentadas contra ambos por carecer de fundamentos y afirmaron que su deber de "objetividad" no está en riesgo. "Se han realizado elucubraciones mal intencionadas para poner en duda mi objetividad", agregó Luciani, al remarcar que nunca antes había sido recusado.

El fiscal Diego Luciani y el juez del Tribunal Oral Federal 2 Rodrigo Giménez Uriburu

El descargo de Beraldi, la defensa de Cristina

"No se trata de hechos independientes, es una secuencia. El fiscal es amigo del juez, van a jugar a la quinta del expresidente Mauricio Macri y, en definitiva, es un gobierno que durante muchos años demostró injerencia directa sobre el aparato de administración de justicia", enumeró.

Ahora se conoce "que el otro fiscal (Mola) ha tenido visitas a Casa de Gobierno y a su jura fueron los más altos funcionarios y a eso le sumamos reuniones en el Ministerio de Seguridad, a las que concurren los magistrados".

"No era cualquier lugar", mencionó en referencia a la quinta Los Abrojos de Macri. Según un libro basado en el expresidente, allí "no iba cualquiera, los funcionarios que jugaban al fútbol eran invitados", lo cual "indica un nivel de proximidad del que no goza cualquier persona". "Estamos frente a una situación muy compleja, más allá del espíritu deportivo que pueda tener cualquier persona, lo cierto es que estos eventos se dan en un contexto muy particular", agregó.

Beraldi recordó que el entonces Presidente de la Nación "intentó nombrar por decreto a dos ministros de la Corte, una cuestión que no tiene nada que ver con el historial de la democracia argentina, se obligó a la Procuradora General de la Nación a renunciar. El dueño de la quinta hacía esto públicamente", enfatizó.

En esa línea, estimó que de ser rechazadas las recusaciones, recurrirá a Tribunales superiores nacionales "que tanto compromiso con este sistema deteriorado" mostraron y además a "instancias internacionales".

Giménez Uriburu responderá por escrito a los planteos de supuesta pérdida de "imparcialidad" en base a sus vínculos con el fiscal y por el nuevo motivo planteado por Beraldi, sus visitas al Ministerio de Seguridad en la gestión de Bullrich.

Tras los descargos, los pedidos de apartamiento serán resueltos por los otros dos jueces del TOF2, Jorge Gorini y Andrés Basso, y su decisión será apelable ante la sala IV de la Cámara Federal de Casación.