La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, estuvo hasta ahora mostrándose casi en solitario en campaña. O con Mauricio Macri, una necesidad más del presidente que de ella. Pero en la búsqueda de remontar los entre 4 y 6 puntos que, según su equipo de campaña, todavía la mantienen debajo del candidato del frente de Todos, Axel Kicillof, apelará a las figuras extra Pro.

En la provincia de Buenos Aires no hay balotaje, por lo tanto, la apuesta tiene un poco menos de especulación: las PASO del 11 de agosto son el test y si la diferencia entre los dos primeros candidatos es mucha, es probable que se consolide hacia quien lidera, aventuran en La Plata. "Estamos corriendo de atrás. Tenemos poco tiempo para remontar", señalan.

Además de los perfiles peronistas que le aportan Cristian Ritondo, primer candidato a diputado nacional, y el candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, Vidal ya está programando una actividad de campaña con la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y con el postulante a senador porteño Martín Lousteau.  "Perfiles de campaña para todos y todas", parece ser la consigna.

Una campaña con red
Los ejes discursivos, en tanto, son simples: giran en que recibieron la provincia "explotada" y se está poniendo de pie; y aleccionaron a todos los funcionarios para que estén listos para responder ante la primera acusación de gestión que realice un candidato del kirchnerismo. Ejemplos de esos cruces recientes fueron el del ministro de Desarrollo Social, Santiago López Medrano, cruzando a la candidata a vice del Frente de Todos, Verónica Magario, cuando cuestionó la situación sanitaria; y el del ministro de Economía, Hernán Lacunza, cuando el planteo crítico fue por el Fondo del Conurbano.

Para eso, el equipo de campaña está atento a lo que circula en redes sociales para plantear allí el terreno de disputa: contestan por el mismo medio y si el cruce es contundente, se traslada luego a los medios.  Un hermano menor del chat de WhatsApp, con los detalles que explicó Alejandro Bercovich, y que funciona en la Casa Rosada.

Ladrillos y discursos
La idea que domina al equipo de campaña de Vidal es mostrar mucha gestión. En la provincia de Buenos Aires no se modificó la ley electoral en este punto específico. Por eso, si bien los candidatos nacionales -Macri principalmente- desde el miércoles 17 de julio no podrán inaugurar obras para no influir en el voto, en la provincia de Buenos Aires rige esa prohibición recién a partir del 28 de julio; es decir, 15 días antes y no 25 como en Nación. Así lo establece el artículo 16 de la ley bonaerense 14.086 que indica que "durante los quince (15) días anteriores a la fecha fijada para la elección primaria, no se podrán realizar actos de gobierno y/o publicidad oficial que puedan inducir el sufragio a favor de cualquier candidato". Aprovechar esa ventana es prioridad.