La Cámara Federal de Casación Penal dispuso por sorteo que la causa por lavado de dinero en la que está preso el empresario Lázaro Báez sea juzgada por el Tribunal Oral 4, en tanto que el presunto encubrimiento de Irán por el atentado a la AMIA en la que está procesada Cristina Kirchner quede a cargo del Tribunal 8.

La designación de los dos tribunales se produjo luego de que la Corte Suprema de Justicia declarara inválida la anterior asignación de las causas, que habían quedado a cargo del Tribunal Oral Federal 9, el que no contaba con habilitación para funcionar.

Todas las causas, incluida aquella otra de fraude en la obra pública que antes estaba en el Tribunal 2, se habían acumulado en el recientemente federalizado Tribunal Oral Federal 9: fue uno de los que, por una ley enviada por el Gobierno y aprobada por el Congreso, se dispuso que cinco tribunales orales penales ordinarios pasen a ser federales.

La Corte Suprema sostuvo, en un duro pronunciamiento, que el Tribunal 9 no contaba con habilitación para funcionar sumado a que sus miembros no habían concursados para pasar del fuero ordinario al federal, por lo que dispuso un nuevo sorteo excluyendo a esos jueces.

Así, en un nuevo sorteo de la Cámara Federal de Casación Penal, el cual fue presenciado por algunos abogados defensores, se dispuso que el 4 -integrado por Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñíguez- sea el que lleve adelante el caso conocido como la "ruta del dinero k".

En tanto, la causa por supuesto encubrimiento de la investigación del atentado a la AMIA a través de la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, impulsada por el fiscal Alberto Nisman antes de morir, quedó en poder del Tribunal 8, integrado por Sabrina Namer, Gabriela López Iñiguez y Nicolás Toselli.