Alberto Fernández quedó al borde del juicio oral por violencia de género
La Cámara Federal confirmó el procesamiento del expresidente por violencia de género contra Fabiola Yañez. Lo acusan de agresiones físicas, maltrato psicológico y amenazas
La Cámara Federal porteña confirmó por mayoría el procesamiento del ex presidente Alberto Fernández por violencia de género contra su expareja y exprimera dama, Fabiola Yañez. La decisión judicial dejó al exmandatario en condiciones de ser enviado a juicio oral y público.
La resolución, de 82 carillas, fue votada por los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah. Su colega Roberto Boico se expresó en disidencia al considerar que aún faltaban medidas de prueba. El tribunal ratificó el fallo del juez federal Julián Ercolini, que había considerado acreditadas "lesiones leves y lesiones graves agravadas por haberse cometido en un contexto de violencia de género y por amenazas coactivas".
Irurzun afirmó: "Es probable que los delitos se hayan cometido del modo en que fueron descriptos por las partes acusadoras". Agregó que los hechos "sucedieron en un ámbito muy especial (la Quinta Presidencial de Olivos), fuertemente custodiado por funcionarios federales bajo el mando de Fernández".
Según los jueces, la víctima "era alguien que notoriamente estaba en una situación de desigualdad de poder, al interior y exterior de la pareja, con relación a su victimario". La sentencia remarcó que "por imperio del sentido común más básico, es razonable presumir que, en ese momento, no guió a sus acciones otra finalidad que pedir algún modo de auxilio sobre una situación que, efectivamente, había pasado, estaba pasando y, evidentemente, seguiría pasando".
La causa, que se desprendió del expediente por presunta corrupción en los seguros, tomó impulso cuando se peritó el celular de María Cantero, ex secretaria privada del ex presidente. Allí se encontró una conversación en la que Yañez enviaba fotos de golpes y relataba episodios de violencia.
El tribunal señaló que el expresidente ejerció "violencia psicológica contra Yañez, bajo las formas de acoso, hostigamientos, controles, indiferencia, insultos, culpabilización, destrato, retiro de la palabra, ninguneos y hostilidad".
Los camaristas consideraron "acreditado que Fernández golpeó al menos en dos oportunidades a Yañez, lo que le provocó moretones en el brazo y el ojo derecho". También lo acusan de coaccionarla para que no realizara la denuncia penal.
Irurzun y Farah destacaron que la mujer se encontraba en un estado de "aislamiento forzado" dentro de la casa de huéspedes de la residencia oficial. Ese entorno habría influido, según el tribunal, en el deterioro de su salud.
El juez Boico, en disidencia, objetó que "no es posible determinar las fechas y horarios en las que fueron tomadas las fotografías y grabado el video en cuestión". Criticó la omisión de testimonios clave: "No se les tomó testimonio a ninguna de las personas que compartieron el vuelo a Misiones con Yañez, pese a que podrían haber visto el ojo como se muestra en la imagen".
Sobre la construcción del caso, Boico afirmó que "no se procuró la totalidad de elementos de prueba disponibles para la corroboración de la hipótesis acusatoria", lo cual "priva al acto jurisdiccional de adecuado fundamento".
En su defensa, Fernández negó los cargos: "Nunca cercené su libertad de movimientos y nunca le condicioné sus vínculos y amistades". Afirmó que era él quien sufría maltratos: "Ella se ponía violenta, me atacaba con una fuerza singular. Yo solo atinaba a atajar sus manos para evitar sus golpes".
Sin embargo, ninguno de sus argumentos logró revertir el procesamiento. La Cámara Federal ratificó que "hay fuertes motivos para sostener que los hechos concretos y objetivos que fueron preliminarmente acreditados (...) ciertamente fueron la causa de un marcado deterioro en las condiciones de salud de la víctima".
Con esta resolución, Alberto Fernández quedó a un paso de ser juzgado por violencia de género. El juez Julián Ercolini y el fiscal Ramiro González tienen ahora la responsabilidad de decidir si la causa está lista para llegar al juicio oral.

