Diplomacia comercial

Argentina estará en la firma del acuerdo Mercosur-UE en Asunción tras 25 años de negociación

Aprobado por el Consejo Europeo, el Acuerdo Mercosur-Unión Europea avanzará a su firma el 17 de enero en Asunción, con participación de Argentina y el resto del bloque sudamericano.

Después de más de 25 años de negociaciones, el Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea dio su paso político clave. Con la aprobación del Consejo Europeo, el tratado avanzará ahora a su firma formal, prevista para el 17 de enero en Asunción, con la participación de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Paraguay será anfitrión del acto por ejercer la presidencia pro tempore del Mercosur. La rúbrica llegará tras la votación del Consejo Europeo, donde 21 países respaldaron el acuerdo, entre ellos Alemania, España e Italia. Votaron en contra Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, mientras que Bélgica se abstuvo.


La firma y la presencia argentina

El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó la participación del país a través de un mensaje en su cuenta oficial de X, en el que amplió el horizonte temporal de las negociaciones:
"Luego de más de 30 años de negociaciones, firmaremos el 17 de enero en Paraguay un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques".

Según fuentes del Mercosur citadas por medios internacionales, la ceremonia podría realizarse a nivel ministerial. En ese esquema, los firmantes serían los cancilleres Pablo Quirno (Argentina), Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay), Mauro Vieira (Brasil) y Mario Lubetkin (Uruguay). El formato definitivo del acto todavía no fue comunicado oficialmente.

También se espera la presencia de la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen, quien ya había participado en diciembre de 2024 de la Cumbre del Mercosur en Uruguay. El presidente Javier Milei tiene agenda disponible ese día y dejó abierta la posibilidad de viajar a Asunción.


El aval europeo y el rol de Italia

La aprobación se alcanzó bajo el mecanismo de mayoría calificada, que exige el respaldo de al menos el 55% de los países que representen el 65% de la población de la Unión Europea. Italia, que mantuvo dudas hasta último momento, resultó decisiva para alcanzar ese umbral.

Francia había anticipado su rechazo. El presidente Emmanuel Macron sostuvo que los beneficios económicos del acuerdo serían limitados para Europa y que el tratado expondría a sectores agrícolas sensibles. Aun así, no se conformó una minoría de bloqueo capaz de frenar la decisión.

En los días previos a la votación, la Comisión Europea prometió un acceso anticipado de 45.000 millones de euros a partir de 2028 para el presupuesto de la Política Agrícola Común, un movimiento que terminó de consolidar apoyos clave dentro del bloque.


Un incentivo geopolítico de fondo

Según fuentes diplomáticas del Mercosur involucradas en las negociaciones, la decisión de acelerar el cierre del acuerdo también respondió a un factor geopolítico externo: la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la soberanía de Groenlandia, territorio que forma parte del Reino de Dinamarca, país miembro de la UE y de la OTAN.

De acuerdo con esas fuentes, el episodio reforzó la necesidad de la Unión Europea de cerrar acuerdos estratégicos en un escenario internacional más fragmentado.
"Fue un incentivo estratégico clave para terminar de destrabar el acuerdo", explicó un diplomático del Mercosur. Otro funcionario argentino coincidió en que la definición resultó coherente con un contexto global de crecientes tensiones y reconfiguración de alianzas.


Qué implica el acuerdo

El Acuerdo Mercosur-Unión Europea es un tratado político y comercial basado en tres pilares:
diálogo político y derechos humanos, cooperación económica, social y ambiental, y liberalización del comercio. Involucra a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, junto a los 27 países de la Unión Europea.

En el plano comercial, prevé la eliminación de la mayoría de los aranceles, cuotas para productos sensibles como carne, maíz y etanol, y reglas de acceso para servicios y compras públicas. También incorpora el reconocimiento de indicaciones geográficas.

La entrada en vigor requerirá la ratificación del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales del Mercosur. Si no surgen demoras, el cronograma proyecta su implementación hacia fines de 2026.

El 17 de enero, en Asunción, la firma dejará la imagen política de un acuerdo largamente negociado que, tras décadas de idas y vueltas, ingresará finalmente en su fase de ratificación.

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