Argentina recomendó no viajar a Cuba ante el deterioro interno y la tensión con EEUU
La Cancillería advirtió por la crisis energética, la escasez de alimentos y medicamentos y el agravamiento del escenario regional tras nuevas sanciones de Washington contra la isla.
El Gobierno argentino recomendó oficialmente evitar o posponer viajes a Cuba ante el deterioro de las condiciones de vida en la isla, en un contexto de creciente tensión internacional, crisis energética y nuevas sanciones anunciadas por Estados Unidos.
La advertencia fue difundida este viernes por la Cancillería, que conduce Pablo Quirno, y se suma a una serie de señales de alerta emitidas en las últimas semanas por embajadas europeas y latinoamericanas que revisan planes de evacuación y protocolos de emergencia en La Habana.
— Cancillería Argentina %uD83C%uDDE6%uD83C%uDDF7 (@Cancilleria_Ar) January 30, 2026
Crisis de abastecimiento y servicios esenciales
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores señalaron que en Cuba se registran faltantes generalizados de combustible, incluso en zonas turísticas, además de interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, problemas en el acceso al agua potable y una marcada escasez de alimentos y medicamentos.
La recomendación oficial incluye también un llamado de atención para los ciudadanos argentinos que residen actualmente en la isla, a quienes se les sugiere seguir de cerca la evolución de la situación y mantenerse informados ante eventuales cambios en el escenario local.
Escalada regional y presión de Washington
La decisión del Gobierno argentino se produce en paralelo al endurecimiento de la política de Estados Unidos hacia Cuba, luego de la firma de una orden ejecutiva que impone aranceles adicionales a países que suministren petróleo a la isla y que vuelve a ubicar a La Habana como una amenaza para la seguridad estadounidense.
Estas medidas se adoptaron tras la intervención militar en Venezuela a comienzos de enero, que derivó en la caída del gobierno de Nicolás Maduro, y alimentaron especulaciones sobre una eventual acción directa o indirecta de Washington en el Caribe.
En este marco, distintas representaciones diplomáticas de países de la Unión Europea y de América Latina comenzaron a actualizar planes de contingencia, revisar listados de ciudadanos residentes y reforzar reservas de combustible, agua y suministros ante la posibilidad de apagones prolongados o colapso de servicios básicos.
Empresas extranjeras y repliegue operativo
El agravamiento de la crisis también impactó en el sector privado. Multinacionales con operaciones en Cuba iniciaron planes de repliegue parcial, evacuando a familiares de trabajadores extranjeros y evaluando la continuidad de sus actividades ante la incertidumbre política y económica.
Algunas compañías reconocieron dificultades crecientes para sostener la producción industrial si se interrumpen los envíos de crudo desde México y Venezuela, dos proveedores clave para el funcionamiento del sistema energético cubano.
Energía al límite y reservas críticas
El trasfondo inmediato de la crisis es la escasez extrema de petróleo. Según estimaciones de consultoras internacionales, Cuba cuenta con reservas suficientes para apenas 15 a 20 días, tras una fuerte caída en el volumen de importaciones durante el inicio de 2026.
Los envíos venezolanos se interrumpieron en noviembre y México, principal proveedor durante 2024, redujo significativamente los despachos luego de las advertencias de Washington. La merma de combustible impacta de lleno en la generación eléctrica, el transporte y la actividad económica en general.
Un escenario de alta incertidumbre
Analistas internacionales advierten que la combinación de presión externa, colapso energético y deterioro económico interno pone en jaque la estabilidad del gobierno de Miguel Díaz-Canel. En paralelo, desde La Habana insisten en que no habrá cambios de rumbo pese a las amenazas y sanciones.
En ese contexto, la recomendación de Argentina de no viajar a Cuba se suma a una serie de alertas regionales que reflejan un escenario cada vez más volátil en el Caribe, con impacto directo sobre la seguridad, la movilidad y las condiciones de vida en la isla.

