Bajos ingresos

ATE cruzó al Gobierno por la morosidad: "Convirtieron el endeudamiento en un drama familiar"

Rodolfo Aguiar celebró el avance del proyecto de morosidad en el Congreso. "Tenemos un Gobierno que ataca los salarios, las jubilaciones y ofrece el crédito como solución", dijo Aguiar

El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, reconoció el avance del proyecto de morosidad familiar en el Congreso y aseguró que "este es un paso más para evidenciar que el Gobierno nacional y sus políticas económicas impulsadas durante los últimos dos años y medio son las que convirtieron el endeudamiento de millones de hogares en Argentina en un drama familiar".

Este miércoles, la Cámara de Diputados definió emplazar las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor para tratar los proyectos de morosidad familiar, una iniciativa que busca aliviar el pago de las deudas de consumo acumuladas por los hogares. Según un informe, Argentina es el país con mayor nivel de morosidad bancaria en la región y 3 de cada 10 hogares pidieron dinero prestado para gastos básicos.

Para Aguiar, "el endeudamiento es el síntoma, pero los bajos ingresos son la enfermedad". "Tenemos un Gobierno que ataca los salarios, las jubilaciones y ofrece el crédito como solución", dijo, y aseguró que, en este momento, "el endeudamiento reemplaza al salario real". 

Recordó que el Decreto 70/2023 Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina "llevó adelante una desregulación financiera para beneficiar solo a los bancos, a las billeteras virtuales y a los prestamistas informales y perjudicar a toda la ciudadanía".

ATE realizó una encuesta para monitorear cómo afecta esta situación en el Sector Público de todo el país y el resultado arrojó que el 87% tiene deudas vigentes, y de ese grupo, el 73% las tiene con varias entidades a la vez. En cuanto a para qué usan ese dinero, el 40% dijo que lo destina a urgencias médicas, gastos de educación o al pago de alquiler y expensas, y el 37% lo usa para pagar otras deudas o cubrir comida y ropa. 

La situación tiene un impacto fuerte en la salud mental. El 85,4% de los estatales consultados reportó un deterioro en su bienestar emocional y psicológico durante el último año. El 19,5% mencionó ansiedad, el 17% angustia y agotamiento, el 16% desánimo y el 15% insomnio.

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