Cambia la educación en Argentina: qué propone la nueva reforma de Milei

El proyecto de “Libertad Educativa” redefine el rol del Estado, habilita homeschooling, crea nuevos exámenes y modifica el financiamiento escolar y universitario

El Gobierno presentó el proyecto de “Libertad Educativa”, una reforma que cambia de forma estructural cómo va a funcionar la educación en Argentina. 

El texto deroga la Ley de Educación Nacional vigente desde 2006, habilita educación presencial, virtual o en el hogar, crea evaluaciones obligatorias y modifica el financiamiento de escuelas y universidades. Además, desplaza el peso del sistema hacia las provincias y otorga un rol central a las familias.

El borrador, de 169 artículos, define que la familia actúa como “agente natural y primario” en la educación y que cada escuela debe crear un Consejo Escolar de Padres con participación en decisiones institucionales.

 

Nuevos modos de aprendizaje

La reforma educativa de Milei habilita tres formatos: 

  • presencial
  • virtual
  • homeschooling

Las familias podrán elegir cualquiera de ellos o combinarlos. Los estudiantes que estudien en casa deberán aprobar exámenes periódicos estandarizados, rendidos en cualquier institución, para acreditar los contenidos obligatorios.

Cada provincia llevará un registro de estudiantes que opten por estas modalidades, sin controles pedagógicos o visitas al hogar.

 

Cómo se evaluará en jardín, primaria y secundaria

El proyecto establece pruebas Aprender anuales y censales en los últimos años de primaria y secundaria. También evaluará a docentes y directivos, y permitirá publicar resultados sin identificar a las personas.

Además, crea el Examen Nacional de Educación Secundaria (ENES), voluntario, que medirá conocimientos en Matemática, Lengua, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. Los padres tendrán derecho a conocer los resultados individuales de sus hijos.

 

 

Cambios en el financiamiento educativo

La reforma elimina la meta legal de invertir el 6% del PBI en educación y reemplaza el esquema por un sistema de asignaciones directas a familias mediante vouchers, becas o créditos fiscales.

El Estado nacional sólo financiará “acciones propias de la política educativa”, mientras que las provincias asumirán la responsabilidad económica de la educación básica.

El modelo asigna fondos a:

  • instituciones educativas
  • estudiantes y familias
  • programas para mejorar equidad e innovación.

Se creará un sistema federal de monitoreo para auditar el uso de recursos.

 

Cómo cambia el financiamiento universitario

El esquema universitario también se modifica. El 75% del presupuesto dependerá del número de estudiantes y materias aprobadas; el 20%, del desempeño institucional y docente; y el 5%, de programas especiales de mejora.

Este proyecto refuerza las auditorías en universidades públicas, con intervención de la Auditoría General de la Nación y otros organismos de control.

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