Caso $LIBRA: congelan 25 billeteras y buscan revelar quiénes recibieron el dinero
El juez Marcelo Martínez de Giorgi congeló 25 billeteras y pidió datos KYC, IP e historiales para revelar quién controló las cuentas y recibió los fondos.
La Justicia federal ordenó congelar 25 billeteras de criptomonedas vinculadas con el caso $LIBRA y reclamó información a seis plataformas internacionales para identificar a sus titulares y reconstruir el recorrido de los fondos. La medida apunta a determinar quiénes quedaron detrás del circuito financiero de la presunta maniobra tras el fallido lanzamiento del token promocionado por el presidente Javier Milei.
El juez Marcelo Martínez de Giorgi adoptó la decisión a pedido del fiscal federal Eduardo Taiano, quien tiene delegada la investigación, sobre la base de un informe del Departamento Técnico del Cibercrimen de la Policía Federal Argentina (PFA). Se trata de la primera medida patrimonial de envergadura adoptada por la Justicia argentina en la causa.
Los datos que deberán entregar los exchanges
La resolución exige información de cuentas alojadas en Binance, Bybit, OKX, CoinEx, FixedFloat y Bitfinex. El magistrado pidió los legajos completos de sus clientes bajo el estándar KYC -Know Your Customer-, el mecanismo de identificación que exige documentos oficiales para abrir una cuenta.
El requerimiento incluye documentación de registro, direcciones IP, dispositivos utilizados, cuentas bancarias vinculadas e historial completo de transacciones. Con esos datos, los investigadores buscarán establecer quién abrió cada cuenta, desde dónde operó y qué otras billeteras quedaron asociadas.
La medida alcanza a unas 25 direcciones, entre ellas ocho billeteras de Bybit, dos de OKX y dos de Bitfinex. Algunas plataformas podrían aportar información limitada si no aplicaron procedimientos de identificación sobre las operaciones examinadas.
Martínez de Giorgi también ordenó inmovilizar los fondos que todavía permanezcan en esas cuentas. La resolución no precisa cuánto dinero conservaban al momento del congelamiento.
La ruta desde las billeteras de "Libra Team"
El informe de Cibercrimen reconstruyó una secuencia que comenzó en ocho billeteras identificadas como "Team Libra Wallets", asociadas con la creación de $LIBRA y con el retiro de fondos durante la noche del 14 de febrero de 2025.
Ese día, Milei promocionó el proyecto desde sus redes sociales. La cotización del token se disparó y se desplomó pocos minutos después. Hayden Davis, uno de los promotores y creadores del token, afirmó que cerca de USD 110 millones quedaron en su poder como resultado de las operaciones realizadas durante el lanzamiento.
Según el análisis policial, cuatro de las ocho billeteras iniciales concentraron fondos en una única dirección identificada como "61yk". Esa cuenta permaneció congelada durante casi seis meses a partir de pedidos de la Justicia del Distrito Sur de Nueva York, que investiga a Davis en EEUU.
Los activos también confluyeron en una billetera catalogada por la plataforma Arkham como "Solana First Funder: Libra - Squads Vault - Milei CATA". La dirección operaba bajo la infraestructura de Squads, un sistema multifirma sobre la red Solana que exige varias autorizaciones para liberar fondos.
Un "pitufeo digital" para fragmentar los fondos
El 10 de mayo de 2026 se produjo una de las principales salidas detectadas. Desde Solana se enviaron 499.058,3 USDC mediante un protocolo de interoperabilidad y, 16 segundos más tarde, ingresaron 498.539,85 USDT en una billetera de la red Tron.
Antes de esa operación, la dirección receptora había recibido 50 TRX desde una billetera caliente de Bybit, un movimiento compatible con el pago previo de las comisiones de red.
El informe identificó 17 operaciones vinculadas con el traslado de criptoactivos desde Solana hacia Tron. Una vez concentrados en una billetera, los fondos comenzaron a dividirse y redistribuirse entre distintas direcciones.
La investigación definió esa secuencia como una maniobra de "pitufeo digital" o smurfing: la fragmentación de grandes sumas en operaciones menores para dificultar su rastreo o facilitar su conversión en dinero fiduciario.
Al menos diez transacciones pasaron por plataformas centralizadas, que pueden conservar documentación personal y registros técnicos de cada cuenta.
El analista cripto Fernando Molina calculó que cerca de USD 8,2 millones permanecieron inmóviles y comenzaron a desplazarse en mayo de este año a través de las billeteras ahora bajo análisis judicial.
Otro circuito llegó hasta Ethereum
El informe policial detectó una segunda vía de dispersión hacia Ethereum. Entre el 4 y el 17 de junio se registraron siete transferencias entre redes, desde USDC hacia USDT.
Los fondos llegaron primero a una billetera y luego se redistribuyeron mediante al menos ocho operaciones de entre USD 600.000 y USD 800.000 hacia otra dirección de Ethereum.
La investigación sostiene que parte del recorrido llegó hasta plataformas centralizadas que pueden conservar información identificatoria, aunque no todas aplican los mismos requisitos de KYC.
Para el juez, la dispersión de los activos y la ausencia de un organismo rector en el universo de las criptomonedas justificaron una medida inmediata. Martínez de Giorgi consideró el congelamiento "indispensable" para impedir nuevas transferencias, preservar un eventual recupero y evitar "un perjuicio de imposible reparación ulterior".
El magistrado apoyó su decisión en el artículo 23 del Código Penal y en el artículo 518 del Código Procesal Penal de la Nación, que permiten adoptar medidas patrimoniales antes de que existan procesamientos cuando el paso del tiempo puede frustrar el decomiso.
La Cámara Federal deberá resolver sobre los querellantes
La medida patrimonial se produjo casi en paralelo con la decisión de Martínez de Giorgi de excluir del expediente a los inversores damnificados que habían sido aceptados como querellantes.
Los abogados de los afectados apelaron, por lo que la Cámara Federal deberá definir si pueden continuar en la causa con facultades para solicitar medidas, acceder al expediente e impulsar la investigación.
El próximo avance dependerá de las respuestas de los exchanges internacionales. La documentación reclamada podría revelar si las billeteras estuvieron controladas por personas ya investigadas, por terceros vinculados con ellas o por operadores que hasta ahora no aparecieron en el expediente.


