El empleo crece, pero cada vez es más precario
Un informe revela que desde diciembre de 2023 se perdieron 369.463 puestos de trabajo registrados. Mientras la ocupación mostró una recuperación, aumentaron las modalidades laborales de menor protección y se deterioró la calidad del empleo, la corrosión salarial sigue firme
El mercado de trabajo argentino profundiza una transformación en la que el aumento de la ocupación ya no se traduce en una expansión del empleo registrado ni de puestos laborales de calidad. Esa es una de las principales conclusiones del informe elaborado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), que analiza la evolución del empleo entre diciembre de 2023 y marzo de 2026.
Los investigadores sostienen que el fenómeno observado no responde a una casualidad estadística sino al impacto de las políticas económicas implementadas por la gestión libertaria. Esa dinámica, advierten, también repercute sobre los salarios, el consumo y las posibilidades de recuperación de las pequeñas y medianas empresas.
Entre los principales datos del relevamiento, señalaron a BAE Negocios que durante ese período se perdieron 369.463 puestos de trabajo registrados y dejaron de operar 29.741 unidades productivas con personal declarado, mientras que la tasa de empleo mostró una recuperación impulsada por modalidades laborales más precarias.
En efecto, la tasa de empleo pasó del 45,8% al 48,6% entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo período de 2025. Sin embargo, esa mejora no estuvo acompañada por una expansión del empleo asalariado formal sino por un crecimiento de formas de inserción independientes y de menor protección laboral, una tendencia que semanas atrás también había sido advertida por un estudio de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), publicado por este diario.
Entre los sectores más afectados aparece la construcción, que registró durante 2024 una caída interanual promedio del 17,3% en el empleo formal como consecuencia de la paralización de la obra pública y la retracción de la inversión. También mostraron retrocesos la industria manufacturera, el transporte, las actividades inmobiliarias, hoteles y restaurantes, además de los servicios comunitarios, sociales y de salud. La minería fue una de las pocas ramas que mantuvo un crecimiento sostenido del empleo registrado.
La UNDAV también advierte un cambio en la composición del mercado laboral. Mientras disminuyó el empleo asalariado tanto en el sector privado como en el público, el Monotributo acumuló un incremento del 11,9% durante el período analizado.
"Ayer nomás"
El fenómeno descripto por la universidad bonaerense encuentra puntos de contacto con los conceptos que semanas atrás había planteado Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma.
"El mercado laboral ajusta por calidad y no por cantidad. Siguen cayendo los ocupados formales y crecen los informales. La tasa de desocupación se mantiene estable, levemente por debajo del 8%, pero la estructura ocupacional es cada vez más precaria", sostuvo Campos a fines de junio.
En esa misma línea, el economista Ángelo Vergara, integrante del equipo de la UNDAV, aseguró a BAE Negocios que los resultados del informe reflejan las consecuencias del actual modelo económico.
"Estamos viendo las consecuencias directas de un modelo económico que, una vez más, pone en el centro a las finanzas y no a la producción. La Argentina ya atravesó tres experiencias similares y no es casualidad que los resultados sean siempre los mismos: cierre de empresas, caída de la actividad, desindustrialización y pérdida de puestos de trabajo, especialmente en la industria manufacturera", afirmó.
Vergara también remarcó la fuerte caída del salario real, que reduce el consumo y golpea directamente a las pequeñas y medianas empresas que dependen del mercado interno. A ello sumó el impacto de la apertura comercial, "que expone a la producción nacional a una competencia desigual con bienes importados, y los tarifazos en servicios esenciales, que elevan los costos de producción y dificultan aún más la supervivencia de muchas empresas".
Las consecuencias de las políticas libertarias también se reflejan, según el economista, en las nuevas formas de contratación y precarización laboral, "que permiten reemplazar empleo de calidad por trabajo más inestable, con menos derechos y menor protección. El problema no se limita a la cantidad de puestos de trabajo que se pierden, sino también al deterioro de las condiciones laborales de quienes logran conservar su empleo".
"La vida es una moneda"
Desde la UNDAV remarcaron que resulta erróneo interpretar el crecimiento del Monotributo como una expansión del emprendedurismo. Por el contrario, sostienen que las estadísticas muestran el reemplazo de puestos asalariados por modalidades de contratación más flexibles, locaciones de servicios, trabajo independiente y empleo vinculado a plataformas digitales.
En materia salarial, el informe identificó una evolución dispar entre actividades. Los sectores vinculados a la minería y algunas actividades primarias lograron mejoras transitorias del poder adquisitivo durante 2024 y parte de 2025, aunque luego comenzaron a retroceder.
La contracara se registró en las actividades orientadas al mercado interno. La construcción terminó acumulando una caída del salario real del 13,5% respecto de 2023, mientras comercio y transporte cerraron el período con retrocesos cercanos al 12,5%. También la industria manufacturera finalizó con salarios reales por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno.
Como diagnóstico general, los investigadores concluyen que el mercado laboral argentino atraviesa una reconfiguración caracterizada por una menor participación del empleo asalariado protegido y una creciente expansión de modalidades laborales más inestables. En ese escenario, "el aumento de la ocupación convive con mayores niveles de precarización y con una estructura productiva que genera menos empleo formal que en años anteriores".
"¿Cuánto tiempo más llevará?"
Al igual que los analistas de la UNSAM, en la Universidad Nacional de Avellaneda consideran poco probable una mejora de los indicadores de calidad del empleo registrado en el corto plazo.
"Es difícil vislumbrar una mejora significativa en breve mientras se mantenga la combinación de políticas que hoy caracteriza al modelo económico", sostuvo Vergara, quien volvió a señalar como factores determinantes la apertura comercial, la desregulación tarifaria, la caída del salario real y la pérdida de ingresos de la población durante la gestión de Javier Milei. A ello sumó otra señal de alarma: "Los niveles crecientes de endeudamiento y morosidad de las familias siguen restringiendo el consumo y debilitando la actividad económica".
Para la UNDAV, la estrategia económica impulsada por la Casa Rosada mantiene una relación directa con la reforma laboral y sus efectos sobre el mercado de trabajo. "Lejos de promover la creación de empleo de calidad, se avanza sobre mecanismos que facilitan los despidos y tienden a profundizar la precarización laboral. En ese contexto, las empresas encuentran cada vez menos incentivos para invertir en producción y generación de empleo, mientras que los trabajadores enfrentan una mayor incertidumbre respecto de sus condiciones laborales".
Frente al diagnóstico oficial sobre una recuperación sostenida, Vergara contrapuso la persistencia de factores que continúan afectando al entramado productivo y al mercado laboral. "Sin una recuperación del poder adquisitivo, del mercado interno y de políticas orientadas a fortalecer la producción nacional, resulta difícil pensar en una mejora sustancial del empleo de calidad en los próximos meses", concluyó.


