Tensiones

El faltazo de Máximo Kirchner reaviva la interna en el PJ bonaerense en el debut de Kicillof

La asunción del gobernador como presidente partidario buscaba mostrar unidad, pero la ausencia del líder de La Cámpora y los cruces de la última semana volvieron a evidenciar tensiones en el armado provincial.

La asunción de Axel Kicillof como presidente del PJ bonaerense buscaba consolidar una señal de orden y unidad dentro del peronismo provincial. Sin embargo, el primer plenario de autoridades quedó atravesado por un dato político relevante: la ausencia de Máximo Kirchner.

El diputado nacional, presidente saliente del partido y referente de La Cámpora, no participó del encuentro y en cambio viajó a Santa Fe para realizar actividades partidarias. En el peronismo bonaerense, el faltazo fue interpretado como un gesto que refleja que la convivencia interna sigue frágil.

La reunión, que debía formalizar el inicio de una nueva etapa de conducción, terminó marcada por la falta de una imagen conjunta entre el gobernador y el dirigente camporista.

Un acuerdo para evitar una interna partidaria

La llegada de Kicillof a la presidencia del PJ provincial fue el resultado de un acuerdo alcanzado para evitar una elección interna, en un contexto de tensiones acumuladas entre sectores del oficialismo bonaerense.

El entendimiento se cerró en la antesala del cierre de listas, cuando ya estaba definida la fecha de comicios partidarios para el 15 de marzo.

El esquema de conducción quedó integrado por:

  • Axel Kicillof, presidente del PJ
  • Máximo Kirchner, presidente del Congreso partidario
  • Verónica Magario, vicepresidenta primera
  • Federico Otermín, vicepresidente segundo
  • Mariano Cascallares, secretario general


La integración buscó reflejar equilibrio interno, aunque el primer plenario dejó señales de que persisten diferencias políticas y estratégicas.

Un traspaso sin el presidente saliente

El encuentro se realizó en la sede partidaria de la calle 54, en la ciudad de La Plata, donde funciona el PJ provincial. La agenda formal incluía cuestiones administrativas vinculadas al padrón partidario, afiliaciones y capacitación política.

Sin embargo, la ausencia del presidente saliente le restó peso institucional al acto. En el peronismo, el episodio fue leído como una muestra de que la transición no logró resolverse con una foto de unidad.

El trasfondo político: liderazgo y proyección nacional

La presidencia del PJ bonaerense es considerada una herramienta central de poder dentro del peronismo, tanto por el peso electoral de la provincia como por su incidencia en el armado nacional.

En el entorno del gobernador interpretan que el cargo fortalece su liderazgo territorial y su capacidad de ordenar un espacio político con proyección nacional. En esa línea, Kicillof viene impulsando el armado Derecho al Futuro (MDF), que reúne intendentes, dirigentes y legisladores bonaerenses.

Desde sectores vinculados a La Cámpora, en cambio, miran con cautela ese proceso, en un escenario donde Cristina Fernández de Kirchner conserva influencia decisiva sobre la estructura política del kirchnerismo.

Los irónicos mensajes de Mayra Mendoza hacía Carlos Bianco ya habían tensionado el choque entre sectores
Los irónicos mensajes de Mayra Mendoza hacía Carlos Bianco ya habían tensionado el choque entre sectores

Cruces públicos en la última semana

La ausencia de Máximo Kirchner se dio además en una semana atravesada por cruces entre dirigentes del oficialismo bonaerense.

Uno de los episodios de mayor repercusión fue el intercambio entre la intendenta de Quilmes y dirigente camporista Mayra Mendoza y el ministro de Gobierno provincial Carlos Bianco, uno de los principales funcionarios del círculo político de Kicillof.

El cruce se originó tras una intervención médica que Bianco atravesó en Barcelona. Kicillof pidió solidaridad pública, pero Mendoza planteó que no existió una reacción similar cuando Cristina Kirchner fue operada "en otro contexto y presa".

Bianco, luego de regresar al país, respondió con críticas hacia la postura de la dirigente. El episodio reflejó el clima de tensión que atraviesa la interna oficialista.

Una iniciativa legislativa que generó malestar en La Plata

En paralelo, desde el Senado bonaerense se sumó otro movimiento que en el gobierno provincial fue leído como un mensaje político. El senador Mario Ishii presentó un proyecto para declarar la "emergencia alimentaria" en la provincia, al señalar supuestas fallas en programas de asistencia.

En la administración bonaerense interpretaron la iniciativa como un planteo que podía tensionar la relación interna, en un momento en el que Kicillof impulsa reclamos ante la Corte Suprema por fondos recortados por la Nación.

Más ausencias y señales en un escenario sensible

En el plenario también se destacó la ausencia del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, lo que sumó especulaciones internas sobre su posicionamiento político.

En un contexto de negociaciones abiertas dentro del peronismo bonaerense, cada ausencia o gesto adquiere lectura política.

Un debut que dejó expuestas tensiones internas

El inicio formal de Kicillof al frente del PJ bonaerense pretendía marcar el comienzo de una etapa de mayor cohesión partidaria. Sin embargo, la ausencia de Máximo Kirchner y los cruces de los últimos días volvieron a mostrar que el acuerdo alcanzado para evitar una interna no resolvió las diferencias de fondo.

La disputa sobre el liderazgo político y la estrategia electoral del peronismo bonaerense continúa abierta y seguirá condicionando el armado del principal distrito del país.

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