Congreso: el Gobierno analiza el debate de proyectos clave en enero y febrero
La Casa Rosada pretende arrancar desde el 10 de diciembre con el debate del Presupuesto 2026. Luego seguirán con una batería de iniciativas
El Gobierno confirmó que convocará a sesiones extraordinarias para debatir los proyectos de ley que le interesan al Ejecutivo pero sobre todo el Presupuesto 2026 que ya negoció con los gobernadores aliados y dialoguistas.
El período de sesiones ordinarias vence mañana, fecha en la que está prevista la jura de los nuevos senadores que cumplirán funciones desde el 10 de diciembre. El Poder Ejecutivo definió que con el nuevo esquema parlamentario tendrá muchas más posibilidades de lograr sanciones sin la presión opositora.
La idea original es abrir el período de sesiones extraordinarias del 10 al 31 de diciembre con la posibilidad de una extensión durante el verano. En el oficialismo son proclives a sesionar en enero y febrero pero debido al receso de vacaciones costaría llegar al quórum necesario. “Aún no hay nada definido”, señalaron en Balcarce 50.
Las negociaciones por el temario que se incluirá pasará por la Cámara de Diputados, a cargo de Martín Menem, más allá de las necesidades del Ejecutivo. Todo es poder de discusión dentro de los bloques. El oficialismo deberá consensuar los proyectos de ley que incluirán en el período extraordinario. El objetivo es que en primer lugar entre en debate el Presupuesto 2026 y logre tener media sanción antes de fin de año.
La lista de temas que planea la Rosada incluye las reformas laboral, educativa y penal que se debatieron en el contexto del Consejo de Mayo, reunido por última vez ayer en la Casa Rosada. El órgano dictará un documento final al Congreso el 9 de diciembre, un día antes de que comienza la renovación legislativa.
También se incluirían la reforma tributaria y las modificaciones a la Ley de Glaciares, un eje solicitado por los gobernadores, sobre todo de las provincias mineras, en las reuniones que mantuvo el ministro del Interior, Diego Santilli, en el marco de las negociaciones del apoyo al Presupuesto.
La reforma laboral es uno de los puntos más discutidos tras las resistencias por parte de la Unión Industrial Argentina y la Confederación General del Trabajo. Los dirigentes de ambos organismos se lo plantearon ayer al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Casa Rosada. El texto aún no logra un entendimiento entre empresarios y gremios, y tampoco con el Gobierno.
“No vamos a aceptar una reforma que implique pérdida de derechos”, afirmó el líder del sindicato de la UOCRA, Gerardo Martínez. El informe final no contendrá la rediscusión de la coparticipación federal ni la reforma previsional, dos de los puntos que contiene el Pacto de Mayo firmado por los gobernadores

