El Gobierno defiende que la reforma laboral se debata primero en el Senado

Frente a los cuestionamientos de la oposición, el oficialismo sostiene que la Constitución habilita el ingreso del proyecto por la Cámara Alta y asegura contar con antecedentes legislativos y fallos de la Corte Suprema que respaldan su decisión

Pese a las críticas de un sector de la oposición, el Gobierno ratificó su decisión de iniciar el debate de la Reforma Laboral en el Senado y descartó cualquier modificación en la estrategia parlamentaria. En la Casa Rosada aseguran que la definición cuenta con respaldo constitucional, jurisprudencial y con antecedentes legislativos recientes que refutan los cuestionamientos opositores.

Desde el oficialismo explican que el proyecto se ampara en el artículo 77 de la Constitución Nacional, que establece que "las leyes pueden tener principio en cualquiera de las Cámaras del Congreso, por proyectos presentados por sus miembros o por el Poder Ejecutivo", salvo las excepciones expresamente previstas. En ese sentido, aclaran que el artículo 52 —invocado por los detractores— reserva la iniciativa exclusiva de Diputados únicamente para las leyes sobre "contribuciones".

El argumento constitucional del oficialismo

En Balcarce 50 remarcan que la interpretación correcta del artículo 52 no debe extenderse a cualquier norma que tenga alguna referencia tributaria, sino exclusivamente a aquellas cuyo objeto principal sea la creación o el aumento de impuestos. Bajo ese criterio, sostienen que la reforma laboral no encuadra en esa categoría, ya que su núcleo central es la modernización del régimen de trabajo y no la imposición de nuevas cargas fiscales.

Antecedentes legislativos y fallo de la Corte

Como ejemplo concreto, el Gobierno menciona el tratamiento del Impuesto a los Bienes Personales, que se inició en el Senado y obtuvo sanción en diciembre de 2022. La Ley 27.667, que actualizó el mínimo no imponible del tributo por IPC, fue aprobada con el voto afirmativo de senadores como Juliana Di Tullio, Anabel Fernández Sagasti y José Mayans, hoy referentes del bloque opositor que cuestiona el camino elegido para la reforma laboral.

A esto se suma —según destacan en la Casa Rosada— un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 1948, que avala la interpretación de que la exclusividad de Diputados rige solo para leyes estrictamente tributarias, argumento que el oficialismo considera decisivo.

Las críticas opositoras

Los cuestionamientos fueron encabezados por el diputado Esteban Paulón, de Provincias Unidas, y replicados por legisladores como Gabriel Michel, de Unión por la Patria, y Carolina Moisés, de Convicción Federal. Todos ellos plantearon que el proyecto debería haber ingresado por la Cámara baja, una objeción que el Gobierno descarta de plano.

El plan de Milei no se modifica

De espaldas a las críticas, el presidente Javier Milei mantiene intacta su hoja de ruta. La próxima semana, la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, dará inicio formal al tratamiento del proyecto de "modernización" laboral con la intención de lograr media sanción antes de fin de año.

El texto fue diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en coordinación con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Trabajo, Julio Cordero.

Los números que maneja el oficialismo

En el mejor escenario que proyecta el Gobierno, el oficialismo calcula contar con unos 40 votos favorables en el Senado. En Diputados, en tanto, el piso estimado ronda las 135 voluntades, lo que permitiría aprobar la norma por mayoría simple sin mayores sobresaltos.

Con ese objetivo, Bullrich ya trabaja en la construcción de consensos necesarios para asegurar uno de los primeros triunfos legislativos de la segunda mitad de la gestión, convencida de que la reforma laboral es una de las piezas clave del programa económico del Gobierno.

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