Empezó la campaña: el Gobierno advierte sobre heridas con el PRO y repercusiones en el Congreso
Macri apuntó contra Karina y el Gobierno prevé un cambio rotundo en la relación con el PRO por la campaña en la Ciudad de Buenos Aires, que será la antesala de las definiciones a nivel nacional. La guerra tendrá como epicentro al Congreso de la Nación.
“En campaña vale todo, pero quedan heridas", alertaron en diálogo con BAE Negocios desde un despacho de Casa Rosada este lunes, en el arranque de la campaña legislativa en la Ciudad de Buenos Aires, el distrito amarillo que el oficialismo busca teñir de violeta. Las primeras repercusiones comenzaron calientes y en Balcarce 50 no se animan a prever si la relación entre el PRO y La Libertad Avanza puede sufrir más fisuras en el Congreso de la Nación, que se transformará este año en el epicentro de la campaña electoral.
Con un amplio abanico de fuerzas competidoras que se oficializaron el fin de semana, el presidente del PRO, Mauricio Macri, arremató fuerte contra la secretaria de Presidencia, Karina Milei: “Su obsesión es ir por el PRO”, lanzó en declaraciones con Radio Mitre esta mañana. La misma crítica que dejaron ver otros diputados del espacio, como María Eugenia Vidal: “La Ciudad no puede quedar como un campo de batalla electoral. Hay que pensar en la gente, no en la política. No hay nada más casta que eso”, evaluó en diálogo con Radio Rivadavia.
No es la primera vez que el líder amarillo, quien asegura tener una relación cercana con el presidente Javier Milei, carga contra su “entorno”, conformado también por el asesor presidencial Santiago Caputo. Macri acusa a ambos de haber obstaculizado las iniciativas parlamentarias que quería impulsar el partido y los tildó de desagradecidos, puesto que sus alfiles han actuado mayoritariamente en sintonía con las propuestas legislativas del Gobierno. La única excepción fue el rechazo al DNU que le aumentó los fondos reservados a la Secretaría de Inteligencia, que está dentro de la órbita que controla la tercera vértice del “triángulo de hierro” del jefe de Estado.
“Le tendrían que decir gracias al PRO por tanta generosidad”, consideró Macri y, con nombre y apellido, lamentó que “Karina Milei y Santiago Caputo hayan sido siempre una traba a todas las cosas que el Presidente me decía que sí, si ellos se enojan conmigo porque tengo propuestas”. De hecho, fue que el asesor quien suspendió la mesa parlamentaria que frecuentaban en Casa Rosada con diputados del PRO y el MID a la cabeza -también amagó unirse la UCR, pero pronto dejó de funcionar-. Según comentaban algunos diputados en los pasillos, el PRO tenía una agenda que trabajaba con el ministro desregulador, Federico Sturzenegger.
Esta relación que primero buscaba un noviazgo para llegar al matrimonio -analogía que usó el propio Macri en su momento- después amagó con avanzar hacia un corte definitivo y, según se refleja en las listas, ahora dependerá del distrito. Según interpretaban en Balcarce 50, el protagonismo que cobró la elección porteña se debe a que estas definirán si van a avanzar hacia un acuerdo electoral a nivel nacional en la Ciudad de Buenos Aires.
En la Casa Rosada hay distintas miradas sobre cómo impactaron los dichos de Macri esta mañana. “Era previsible, ahora estamos en campaña y van a ir con todo”, le dijo a BAE Negocios una fuente cercana al Presidente. Otros advirtieron que las críticas frecuentes del líder amarillo hacia Santiago Caputo no iban a generar un costo, pero con Karina es diferente y ahí sí pueden haber heridas irreversibles.
Al acuerdo a nivel nacional también se suma la disputa en la provincia de Buenos Aires, en donde el Gobierno se mostró más que interesado en ir junto con el PRO para afrontar el rival histórico: el peronismo. “Hay un espacio de posibilidades de trabajo en común que no se dio en la CIudad, en el resto tenemos grandes posibilidades de acordar”, incentivó el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en declaraciones radiales. “Sé que hay muchos dirigentes de su partido que quieren que trabajemos en conjunto. Hay que esperar, es muy cambiante la actitud política de los partidos”, agregó. El condimento del posible desdoblamiento en el distrito que comanda Axel Kicillof también es un ingrediente que deja en pausa las definiciones.
Desde un despacho también resaltaron que son muchos los que quieren teñirse de violetas y eso le da fuerza al oficialismo para imponer su propio sello como condición de un acuerdo, algo que ya adelantaban como limitante a penas comenzó el año.
¿Cómo repercute en el Congreso?La pregunta central la lanzó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la primera amarilla que se pasó a las Fuerzas del Cielo: “¿Qué van a hacer ahora, frente a un proyecto de ley, por ejemplo, cuando hay una competencia en la Ciudad?”, cuestionó en una entrevista televisiva. Es inevitable que se ponga sobre la mesa, con Silvia Lospennato como la candidata amarilla por la Ciudad: diputada que, además, es la vicepresidenta segunda de la Cámara y fue una de las principales aliadas del Gobierno en el manejo parlamentario durante todo el 2024.
Una de las fuentes de Casa Rosada consultadas por este diario no supieron evaluar si creen que repercutirá en una posible votación. “No sé si va a haber un proyecto fuerte este año como para saberlo”. Las primeras avanzadas que darán lugar a un principio de revelación tienen que ver, en primer lugar, con Ficha Limpia, que quedó por lo pronto muerta en el Senado luego de que Lospennato trabajara con el Ejecutivo un nuevo proyecto. Fue después de que los violetas colaboraran con sabotear su aprobación en Diputados, aunque lo tomaron como iniciativa propia. La otra es la reforma sindical, que mañana retomará su debate en Diputados luego de que el oficialismo se rehusara a dictaminar los proyectos que le quitarían poder a los gremios: la impulsa tanto la UCR como el PRO y la Coalición Cívica.

