Hospitales de La Rioja sólo atienden emergencias porque la provincia paga sueldos de pobreza a los médicos
La protesta se extiende desde hace 50 días y es en reclamo de un salario equivalente a la inflación. Los médicos revelaron que no han recibido respuestas satisfactorias del Gobierno provincial. Y en los hospitales sólo se brinda atención a las demandas más urgentes.
En la provincia de La Rioja tiene lugar una medida de fuerza sin precedentes. Puesto que la misma, llevada a cabo por los profesionales de la salud, se extiende desde hace 50 días, en reclamo de un salario equivalente a la inflación.
Sin embargo, hasta el momento no han recibido respuestas satisfactorias, pero sí diferentes intimaciones por parte del Gobierno provincial, según revelaron los propios médicos. Mientras tanto, en los hospitales sólo se brinda atención a las demandas más urgentes.
Un salario de un doctor oscila entre los 130.000 y los 160.000 pesos, de los cuales solo el 30% está regularizado. Por lo tanto, los profesionales de la salud se ven obligados a aceptar la mayor cantidad de tareas adicionales, o realizar su actividad en forma privada con tal de engrosar sus ingresos.
En este sentido, Rolando Agüero, secretario General de Aproslar, que nuclea a los médicos locales, señaló: “Nuestros ingresos son paupérrimos”. En referencia a ello, cabe mencionar que la paritaria de 2022 alcanzó el 81 % contra el 98% inflacionario.
Por lo tanto, a principios de este año comenzó a emerger la demanda de una mejora que nivele los sueldos a la inflación. Sin embargo, al no recibir una reparación económica, desde el 28 de febrero se extiende un cese de tareas en todos los hospitales de La Rioja.
Ante esta iniciativa, el Gobierno provincial, encabezado por Ricardo Quintela, realizó la promesa de una reestructuración salarial. Pero esta se dilató más de lo deseado por los trabajadores, quienes entonces decidieron continuar con el paro.
En consecuencia, Agüero denunció que “nos han amenazado, quisieron declarar ilegal el paro, nos aplicaron descuentos salariales, y nos dicen que si queremos negociar levantemos ña medida pero nos han hecho esa maniobra en otras oportunidades”.
El único ofrecimiento radicó en 15.000 pesos, monto que no se añade al sueldo básico. Una propuesta que no implica una intención acorde a las demandas salariales de los profesionales de la salud, y por ende, el también miembro de Fesprosa reconoció que vislumbra un “panorama demasiado complejo". "Nosotros estamos firmes, aunque nos quieren debilitar con diferentes artilugios, como exigirles a los directores que les ordenan a los jefes de servicio para que acepten la propuesta y así dividirnos”, declaró.
En tanto, a partir de aquel 28 de febrero, en los centros de salud solo se atienden los servicios de guardia, internaciones y emergencias. Un reflejo de un contexto extremo que parecer no tener fin, al menos en el corto plazo.

