Inflación y caída del ingreso erosionan apoyo al Gobierno y exponen riesgos del caso $LIBRA
Un informe nacional detectó malestar económico creciente, dudas sobre el rumbo y efectos políticos de activos volátiles. La gestión mantiene apoyo, pero sin consolidarse.
El Gobierno sostiene niveles de apoyo relevantes, pero enfrenta un deterioro persistente en su base social, impulsado por la inflación y la pérdida de ingresos. Así surge del Informe Mensual de abril de Rubikon Argentina, que describe un escenario de "equilibrio inestable" con estabilidad relativa, aunque sin consolidación política.
La encuesta, realizada entre el 13 y el 15 de abril sobre 1.239 casos en todo el país, registró que el 48,0% considera que la Argentina va en la dirección incorrecta, frente a un 21,7% que cree lo contrario. La evaluación de la gestión también exhibe un saldo adverso: 57,2% negativa contra 42,8% positiva.
Inflación y pérdida de ingresos, el núcleo del malestar
El relevamiento ubica a la inflación como el principal problema del país, con 61,9% de menciones, seguida por la falta de ingresos o desempleo (48,8%) y la inseguridad (37,4%). La combinación de esos factores configura el principal vector de desgaste.
Ese cuadro económico impacta de forma directa sobre la percepción del rumbo. La mayoría no sólo cuestiona la situación actual, sino que expresa dudas sobre la sostenibilidad del programa. El informe sintetiza ese estado como un clima social tensionado, donde el respaldo al Gobierno convive con una creciente fragilidad.
$LIBRA: un caso testigo sobre política y volatilidad
En ese contexto, el caso de la criptomoneda $LIBRA aparece como un punto de inflexión en la percepción pública. El 82,2% de los consultados tiene algún grado de conocimiento del episodio, lo que lo convierte en un hecho de alta penetración.
Entre quienes lo conocen, las interpretaciones se dividen. Un 47,1% lo considera una operación política para atacar al Gobierno o desestima las denuncias, mientras que un 23,6% lo define como un acto deliberado para beneficio económico. Otro 11,6% habla de negligencia y un 11,2% de error de juicio.
El informe introduce un dato clave sobre el impacto potencial: ante una eventual comprobación judicial de pagos al entorno presidencial, un 24,6% afirma que dejaría de apoyar al Gobierno, mientras que un 23,3% mantendría su respaldo. El resto ya no lo apoyaba.
Ese comportamiento expone un riesgo específico: la vinculación entre política y activos financieros de alta volatilidad no sólo genera interpretaciones cruzadas, sino que puede activar cambios concretos en el apoyo político ante evidencia judicial.
Evaluación económica y gasto bajo la lupa
El desgaste no se limita a los ingresos. La evaluación del equipo económico también queda condicionada por la percepción negativa general sobre el funcionamiento de la economía, mencionada por el 13,6% como problema relevante.
A eso se suma la discusión sobre el gasto público en la agenda internacional. Los más de 35 viajes presidenciales generan rechazo en un 37,0%, que los considera perjudiciales para la imagen del país. Otro 14,3% los valora en términos diplomáticos, pero cuestiona el nivel de gasto.
El informe muestra que la diplomacia comercial no logra compensar, en la percepción pública, el impacto del ajuste interno. Una parte relevante de la sociedad interpreta que la prioridad debería estar en los problemas domésticos.
Imagen y proyección electoral
La erosión económica también se refleja en la imagen de los principales funcionarios. El presidente Javier Milei presenta un saldo negativo de -15,2 puntos , mientras que el ministro de Economía Luis Caputo registra -29,4 y amplía la brecha dentro del equipo económico.
A pesar de ese deterioro, el oficialismo mantiene el primer lugar en intención de voto con 29,4%, seguido por el peronismo con 25,4%. El dato distintivo es el 17,7% de indecisos, que aparece como el principal espacio en disputa.

