Javier Milei se reunió con el presidente de la FIFA en Davos
Javier Milei y Gianni Infantino intercambiaron sonrisas en la previa a la firma del Consejo de Paz de Donald Trump
El presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se encontraron con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el Foro Económico de Davos, en Suiza. Si bien el intercambio fue breve, no faltaron las sonrisas en la previa de la firma del acta fundacional del Consejo de Paz, impulsado por Donald Trump.
Infantino viajó a Davos para disertar en el Foro. Su figura cobra relevancia especialmente este año, que se lleva a cabo el mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá. El titular de la FIFA es un hombre muy cercano a Donald Trump. De hecho, viajó a la asunción del estadounidense en 2025.
Después de la disertación del miércoles, el jefe de Estado dedica la última jornada en el Foro para dar entrevistas a medios internacionales, como Bloomberg y The Economist. Luego, tiene previsto encontrarse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para firmar el Consejo de Paz.
Qué es el Consejo de Paz
A las 10:30 hora argentina, Milei y Trump se reúnen para dar inicio formal al Consejo de Paz, impulsado por el estadounidense. Aunque nació inicialmente como una estructura para gestionar la posguerra en la Franja de Gaza, su alcance se ha extendido rápidamente para posicionarse como una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU.
El Consejo tiene como objetivo declarado promover la estabilidad y restaurar una "gobernanza fiable" en regiones en conflicto. Actualmente, sus funciones se dividen en dos frentes:
Gestión de Gaza: supervisar un comité tecnocrático palestino que administrará la Franja, coordinar la reconstrucción y gestionar una Fuerza Internacional de Estabilización (compuesta por tropas de varios países) para garantizar que Hamás no recupere el poder.
Alcance Global: buscar soluciones a conflictos en otras regiones (como Ucrania o el Cáucaso), utilizando un enfoque que Trump describe como "más ágil y eficaz" que el de las instituciones tradicionales.
El Consejo de Paz es visto por sus críticos como un desafío directo a las Naciones Unidas. Mientras que la ONU funciona por consenso y resoluciones de sus Estados miembros, el Consejo de Trump funciona más como una junta corporativa, donde el financiamiento directo otorga poder de decisión y Estados Unidos mantiene el veto sobre quién entra o sale.

