Con freno de mano

La CGT se movilizará al Congreso contra la reforma laboral, pero sin convocar a un paro general

La central obrera marchará el miércoles mientras el Senado debate el proyecto del Gobierno; los gremios más duros quedaron habilitados a parar por sector

La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció este viernes una movilización al Congreso para el próximo miércoles, en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei, pero sin convocar a un paro general, como reclamaban los sectores más combativos de la central.

La protesta se realizará desde las 15 en la Plaza del Congreso, en coincidencia con el inicio del debate del proyecto en el Senado. La decisión fue adoptada tras una extensa reunión del Consejo Directivo, en la que se impuso la postura de los gremios dialoguistas, que consideran prematuro avanzar con una nueva huelga nacional.

"Ataca y cercena derechos laborales"

El encargado de comunicar la resolución fue Jorge Sola, secretario general del Sindicato del Seguro y uno de los integrantes del triunvirato que conduce la CGT.

"El proyecto tiene un sesgo ideológico, ataca y cercena los derechos individuales y colectivos de los trabajadores y supone una fuerte transferencia de recursos del sector trabajador al sector empleador", afirmó en conferencia de prensa.

Sola sostuvo además que el desenlace del debate será político más que gremial y trasladó la responsabilidad a los legisladores nacionales.
"Ahora son los senadores los que tendrán que dejar en claro si defienden o no los intereses de los trabajadores", remarcó.

Sin paro general, pero con margen para medidas sectoriales

Aunque la CGT resolvió no convocar a un paro general -lo que hubiese sido el cuarto contra la administración libertaria-, habilitó a cada sindicato a disponer ceses de actividades parciales para facilitar la participación de los trabajadores en la movilización.

En ese marco, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) confirmó que realizará un paro desde las 10 del miércoles, con el objetivo de garantizar la presencia de sus afiliados frente al Congreso. Otros gremios analizan medidas similares.

Desde la conducción cegetista dejaron abierta la posibilidad de escalar el conflicto más adelante. "Es una batalla larga", deslizó Sola, al admitir que el recurso del paro general podría volver a evaluarse según la evolución del trámite legislativo.

La interna sindical y el peso del recuerdo del último paro

El debate interno expuso nuevamente las diferencias entre los sectores dialoguistas y los más duros de la CGT. Gremios como UOCRA, Sanidad y Comercio impulsaron la movilización sin huelga, mientras que otros -como UOM, Bancarios, Camioneros y Canillitas- reclamaban una medida de fuerza de mayor impacto.

Uno de los factores que inclinó la balanza fue el recuerdo del último paro general, que perdió contundencia por la falta de adhesión de la UTA, el gremio de los colectiveros, que garantizó el transporte público.

Además, el sector mayoritario apuesta a introducir modificaciones al proyecto durante su tratamiento legislativo, en lugar de confrontar de manera frontal con el Ejecutivo.

Presión política y negociaciones en marcha

Según detalló Sola, la CGT ya presentó sus objeciones ante más de 16 gobernadores, 35 senadores, 30 diputados y 50 intendentes, además de representantes de pymes. Sin embargo, en la central obrera reconocen que el Gobierno cuenta con los votos necesarios para avanzar con la sanción de la reforma.

En ese contexto, los esfuerzos sindicales están concentrados en limitar el impacto del proyecto, especialmente en los artículos que afectan el financiamiento de los sindicatos y de las obras sociales.

Entre los posibles cambios en discusión figuran:

  • La preservación de las cuotas solidarias sindicales

  • La eliminación del artículo que reduce la contribución patronal a las obras sociales del 6% al 5%, una medida que, según los gremios, implicaría un desfinanciamiento de hasta USD 700 millones anuales

En cambio, seguirían intactos los puntos más resistidos por la CGT, como la reglamentación del derecho de huelga en servicios esenciales, la prioridad de los convenios por empresa y las limitaciones a la ultraactividad.

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