La Libertad Avanza y el PRO conformaron una mesa de diálogo permanente para "blindar el cambio"
Delegados de Karina Milei y Mauricio Macri se reunieron en la Casa Rosada y acordaron encuentros quincenales para coordinar la agenda legislativa. El cónclave buscó recomponer la confianza tras un año sin diálogo directo.
En un intento por ordenar el frente político y dar previsibilidad al trámite de los proyectos del Ejecutivo en el Congreso, representantes de La Libertad Avanza (LLA) y del PRO mantuvieron una cumbre de casi dos horas en la Casa Rosada.
La reunión concluyó con la decisión de crear una mesa de trabajo conjunta que se reunirá cada quince días con el objetivo de evitar cortocircuitos y coordinar las votaciones parlamentarias.
El encuentro contó con la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y del subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem. Con la reunión ya en marcha, se incorporó el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Por la bancada del PRO asistieron el titular del bloque en la Cámara baja, Cristian Ritondo, y el secretario general de la fuerza, Fernando de Andreis.
En una declaración difundida tras el encuentro, los dirigentes señalaron la importancia de garantizar la gobernabilidad y frenar el avance del espacio opositor.
Desde el Poder Ejecutivo remarcaron que el espacio permitirá abordar las iniciativas que ingresarán al Parlamento durante los próximos meses, entre las que destacan la Ley de Inocencia Fiscal, modificaciones en materia cambiaria y financiera, y la discusión sobre la eliminación de las PASO.
El llamado telefónico que destrabó el diálogo
La cumbre en Balcarce 50 fue el resultado de un contacto telefónico entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el expresidente Mauricio Macri. Esta conversación representó el primer acercamiento directo entre los principales referentes de ambas fuerzas tras más de un año de enfriamiento en la relación, originado por modificaciones en el Gabinete nacional durante la segunda mitad de 2025.
Las crecientes fricciones en la labor parlamentaria de los últimos meses llevaron a ambas cúpulas a habilitar esta instancia de diálogo. En el macrismo remarcaron la necesidad de reconstruir un marco de confianza mutua, mientras que desde Balcarce 50 valoraron el apoyo sistemático que la bancada del PRO ha dado a los proyectos del Gobierno.
Al término de las deliberaciones, los referentes del PRO destacaron el valor institucional de la cumbre y la predisposición para mantener la estabilidad del programa económico. Desde el lado oficialista, en tanto, calificaron el intercambio de "muy positivo" y enfatizaron que el propósito de fondo trasciende el plano normativo para buscar una convergencia política de largo plazo.
Proyección en la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires
Si bien la convocatoria se centró de forma prioritaria en la agenda legislativa inmediata, la conversación derivó hacia la ingeniería electoral con la mirada puesta en 2027.
La principal preocupación de ambos sectores pasa por consolidar una propuesta unificada en la provincia de Buenos Aires que evite la división del voto opositor frente al peronismo.
Al mismo tiempo, la mesa de diálogo intentará encauzar la convivencia política en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el distrito originario del PRO, con el fin de acordar esquemas de gobernabilidad y evitar fricciones por las futuras candidaturas locales.
Aunque las fuentes consultadas aclararon que los cierres de listas y el armado de alianzas en las provincias se discutirán en una etapa posterior, el establecimiento de este canal quincenal fija un punto de partida formal para estructurar un polo político y parlamentario permanente entre el oficialismo y su principal aliado.


