La universidad copa Plaza de Mayo con una ley como bandera contra el ajuste
Docentes, estudiantes, rectores y trabajadores universitarios marchan para exigir fondos, salarios y hospitales, mientras el Gobierno insiste en que el reclamo es político.
La Plaza de Mayo se llena este martes 12 de mayo con columnas de estudiantes, docentes, no docentes, investigadores y rectores que reclaman al Gobierno la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La marcha tiene su centro en la Ciudad de Buenos Aires, pero se replica en distintas provincias y convierte el conflicto por el presupuesto universitario en una postal federal.
Desde el mediodía, los grupos avanzaron hacia el centro porteño con banderas, carteles, bombos y consignas contra el ajuste. Una gran columna llegó a Constitución en el tren Roca y caminó rumbo a la plaza. En esa marea se mezclan estudiantes, profesores, familias, sindicatos y organizaciones sociales.
El reclamo no aparece como una consigna abstracta: entre 2023 y 2025, la ejecución real del gasto universitario cayó 29% y tocó el nivel más bajo desde 2006. El antecedente pesa sobre la jornada: en abril de 2024, una marcha similar reunió cerca de 430.000 personas y forzó al Gobierno a conceder un aumento del 270% para gastos operativos.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales. Es la cuarta Marcha Federal Universitaria desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia y vuelve a poner en la calle una demanda concreta: que el Ejecutivo cumpla la ley sancionada por el Congreso en 2025, que establece actualizaciones mensuales por inflación para las universidades nacionales.
El Gobierno presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema, que fue aceptado, y la cautelar que obligaba a actualizar salarios y becas quedó suspendida hasta que el máximo tribunal se expida.
La plaza como aula
En Plaza de Mayo, donde la concentración fue convocada desde las 17 y los discursos están previstos desde las 18, el reclamo se ordena alrededor de una distancia cada vez más visible: Milei anunció $4,8 billones para universidades en el presupuesto 2026, un aumento nominal cercano al 14% respecto de 2025, pero los rectores habían solicitado $7,3 billones para sostener el funcionamiento del sistema.
La diferencia entre esos montos se traduce en salarios, becas, edificios y hospitales. Según el CIN, los sueldos docentes son los más bajos de los últimos 23 años y acumulan una caída real cercana al 33% respecto de noviembre de 2023. El dato circula en la marcha como una explicación de fondo: no solo se discute cuánto dinero reciben las universidades, sino quiénes siguen en las aulas y en qué condiciones.
En la antesala del acto central, una docente de la UTN subió al escenario y condensó el clima de la jornada: "Es una jornada histórica donde el pueblo sale a la calle a decir que la universidad pública no se toca, no se toca". Después agregó: "Exigimos el cumplimiento de la Ley de Financiamiento".
La escena combinó reclamo político, defensa institucional y expresión callejera. Sobre avenida de Mayo, un desfile de "viudas" simuló velar a la ciencia, en alusión a la eliminación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación dispuesta por Milei al inicio de su gestión.
Estudiantes de la Universidad Nacional de las Artes realizaron coreografías y demostraciones durante el recorrido. Entre los carteles aparece también un mensaje dirigido al jefe de Gabinete, Manuel Adorni: "Menos cascadas y más universidad", en referencia a las refacciones conocidas en una de las propiedades atribuidas al funcionario.
Salarios que empujan la marcha
El deterioro de los ingresos docentes atraviesa la movilización. El economista Javier Curcio, director del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, comparó la caída real de los salarios universitarios con la del sector público, que en promedio ronda el 18%. En las universidades, la baja es mayor.
Un jefe de trabajos prácticos con dedicación exclusiva cobra hoy $1.060.054. Para recuperar el ingreso previo al recorte debería percibir $1.612.159, según los cálculos citados. Las dedicaciones varían entre exclusiva, semiexclusiva y simple, con cargas de 40, 20 y 10 horas semanales.
El reclamo salarial también tiene una consecuencia que las autoridades universitarias repiten en la marcha: la salida de docentes. Según datos del CIN, ya renunciaron 10.000 profesores. La UBA registró 103 bajas en Veterinaria, más de 100 en Agronomía, 342 en Ingeniería y 438 en Exactas. También se suman 134 renuncias en el Colegio Nacional de Buenos Aires y 93 en el Carlos Pellegrini.
"Es un goteo. Estamos perdiendo los docentes más viejos y los más jóvenes. El principal problema que tenemos ahora es que las generaciones jóvenes están abandonando la universidad", describió Pablo Evelson, decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica. Y completó: "Recién el sueldo de un docente jefe de trabajos prácticos (...) llega al valor de la canasta básica total".
Hospitales en la consigna
La marcha también lleva el reclamo de los hospitales universitarios. Los centros dependientes de la UBA denunciaron la semana pasada que podrían dejar de funcionar en 45 días si no reciben fondos nacionales. En el Hospital de Clínicas José de San Martín, su director Marcelo Melo resumió la situación con una frase: "Fuimos apagando el hospital".
La respuesta oficial, frente a la calle
El Gobierno insiste en que la marcha tiene un sesgo político. Pettovello y Álvarez la calificaron como "completamente política" y remarcaron que la única ley que van a cumplir es "la de presupuesto". Álvarez admitió que existe un problema salarial, pero sostuvo que el reclamo está "fuertemente influenciado por la política".
Capital Humano también difundió argumentos propios contra la protesta. La cartera sostuvo que la UBA debe rendiciones de gastos de salud de 2024 y 2025, anunció el lanzamiento de un micrositio con datos públicos de las universidades nacionales y volvió a cuestionar el peso de los estudiantes extranjeros en las carreras de Medicina: según los datos oficiales, representan cerca del 40% en la UBA y el 51% en la UNLP.
El Ejecutivo también rechaza aplicar la Ley de Financiamiento Universitario sin una fuente específica de recursos. En su apelación, sostuvo que cumplir la norma requeriría reasignar el 90,3% de los créditos disponibles para gastos primarios del Estado al financiamiento exclusivo de las universidades, según un informe del Ministerio de Economía citado en el expediente.
Un mapa federal
La protesta no queda encerrada en Plaza de Mayo: hay movilizaciones en más de diez provincias, con marchas en Córdoba, Rosario, Santa Fe, Entre Ríos, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero, entre otras.
En CABA, además de estudiantes y docentes, participan sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones políticas vinculadas a la izquierda y al peronismo. Entre los asistentes se ubica Axel Kicillof, junto a senadores, diputados y legisladores porteños. La CGT y las dos CTA acompañan el reclamo por la recomposición salarial, el funcionamiento de las universidades y los hospitales universitarios.

