Milei apuró al Gabinete por la reforma del Banco Central tras el Tedeum
El Presidente reunió a sus ministros en pleno feriado y puso como prioridad la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, con apoyo del FMI y debut de Adrián Ravier.
Javier Milei reunió a su Gabinete en la Casa Rosada este 9 de Julio, después del Tedeum por el Día de la Independencia, y puso sobre la mesa el proyecto económico que más le importa para la nueva etapa del Gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La convocatoria, organizada con poca antelación, sirvió para anticipar los primeros trazos del anteproyecto que prepara el Poder Ejecutivo y que el Presidente quiere enviar al Congreso en las próximas semanas.
La prioridad de Milei para el Banco Central
La reunión llegó después de otra cumbre que Milei encabezó en Olivos con el equipo económico que conduce Luis Caputo, el titular del Banco Central, Santiago Bausili, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Allí se discutieron los lineamientos de una reforma que, según la mirada oficial, busca limitar la posibilidad de que la autoridad monetaria financie al Tesoro y refuerce la disciplina fiscal.
Milei ya había anticipado parte de esa agenda en una entrevista con Neura. "Empezamos a construir la base en la cual vamos a reparar 91 años de todo el daño que le hicieron a los argentinos. Vamos a terminar con ese insulto al intelecto que es haberle puesto un instrumento de política económica sin objetivos. Y obviamente que la política monetaria no es el vacío", dijo el jefe de Estado.
En el Gobierno dejaron trascender que uno de los ejes bajo análisis es penalizar la emisión monetaria sin respaldo destinada a financiar el déficit fiscal. La iniciativa forma parte del paquete institucional que la Casa Rosada quiere instalar en la segunda mitad del año, junto con el programa financiero que Caputo presentó para afrontar los vencimientos en moneda extranjera del Tesoro.
El respaldo del FMI
La reforma logró un respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional. En una conferencia en Washington, la directora de Comunicación del organismo, Julie Kozack, apoyó la intención del Gobierno de modificar la Carta Orgánica del Banco Central y vinculó esa medida con la necesidad de reducir la "dominancia fiscal".
"Apoyamos la intención de las autoridades de reformar la Carta Orgánica del BCRA. Dicha reforma reforzaría las salvaguardias institucionales que protegen la independencia de la política monetaria del organismo, clarificaría su mandato, mejoraría la rendición de cuentas y la transparencia, y reduciría la vulnerabilidad ante lo que denominamos ‘dominancia fiscal', situación en la que el BCRA financia al Gobierno", sostuvo Kozack.
La funcionaria agregó: "Es importante mitigar estas vulnerabilidades en la Argentina. Todos estos esfuerzos, incluida la reforma de la Carta Orgánica, tienen como objetivo favorecer una reducción sostenida de la inflación, lo cual constituye, sin duda, una prioridad clave".
En la Casa Rosada, el apoyo del Fondo fue leído como una señal política y financiera para apuntalar el nuevo tramo del programa económico. También acompañó el giro discursivo de Milei, que en los últimos días colocó al Banco Central en el centro de sus intervenciones públicas.
Santilli, Ravier y la foto de Gabinete
La reunión también marcó el debut de Diego Santilli como jefe de Gabinete en una mesa ministerial encabezada por Milei. El exdiputado asumió la coordinación política tras la salida de Manuel Adorni, desplazado después del escándalo por sus bienes y de un desgaste interno que se arrastraba desde hacía meses.
Santilli ya había participado el martes de la mesa política que encabezó el Presidente en la Casa Rosada, junto con Karina Milei, Luis Caputo y otros funcionarios del Ejecutivo. Ese ámbito fue reactivado para ordenar la agenda legislativa y el vínculo con los bloques propios en el Congreso.
Del encuentro en el primer piso de Balcarce 50 participaron, además de Milei y Santilli, el canciller Pablo Quirno; los ministros Luis Caputo, Juan Bautista Mahiques, Alejandra Monteoliva, Carlos Presti, Mario Lugones y Federico Sturzenegger; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el titular del Banco Central, Santiago Bausili; el asesor presidencial Santiago Caputo; la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy; el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández; y el vocero presidencial, Adrián Ravier.
La presencia de Ravier no fue un dato menor. El economista fue elegido para ocupar un rol central en la comunicación oficial por su perfil técnico y su cercanía conceptual con el programa libertario. Su debut coincidió con una reunión dominada por la reforma del Banco Central, el tema que el Gobierno quiere convertir en bandera de esta nueva etapa.
El balcón y la señal de orden
Antes de la reunión, Milei participó del Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral Metropolitana. Allí, el arzobispo Jorge García Cuerva pidió unidad y cuestionó a quienes se esconden "en cuevas de corrupción" para enriquecerse.
Después de la ceremonia religiosa, el Presidente volvió a la Casa Rosada y salió al balcón principal con buena parte de sus funcionarios. Buscó mostrar una imagen de cohesión interna después de los cambios en el Gabinete y de las tensiones que dejó la salida de Adorni.
En esa escena, Milei se abrazó con Santiago Caputo, con Karina Milei y con Santilli. También se mostró con Bullrich, que marcó diferencias con el Gobierno por el caso Adorni y por el manejo del pliego de María Verónica Michelli para el Tribunal Oral Criminal Federal 3 de La Plata.
El gesto político precedió a la reunión ministerial y acompañó el mensaje que la Casa Rosada intenta proyectar: orden interno, estabilidad económica y prioridad legislativa para la reforma del Banco Central.


