Milei defendió el retiro del pliego de Michelli y tensó la pelea con el Senado
El Presidente avaló un mensaje sobre su facultad para frenar la designación de la jueza. Bullrich objetó la decisión y luego mostró unidad con Karina.
Javier Milei defendió por primera vez en público el retiro del pliego de María Verónica Michelli, la candidata a jueza federal que ya había obtenido dictamen en el Senado y cuya postulación quedó envuelta en una disputa política después de que se conociera su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon.
El Presidente no lo hizo a través de una declaración formal ni de un comunicado oficial. Eligió otro camino, menos formal pero igual de habitual: reposteó en X un mensaje de Ricardo Manuel Rojas, exsecretario letrado de la Corte Suprema de Justicia y exjuez en lo criminal de la Ciudad, que respaldó la potestad presidencial para frenar el avance de la nominación.
"Quien designa a los jueces es el presidente de la República. Así como presenta un pliego al Senado, puede retirarlo", dice el texto que Milei compartió en su cuenta. El mensaje agrega: "Te puede gustar o no, pero así es la Constitución. Nadie tiene un derecho adquirido antes de su designación formal".
Un pliego que avanzó y después quedó bajo fuego
La candidatura de Michelli había sido enviada por el Poder Ejecutivo al Senado para ocupar una vacante en el Tribunal Oral Federal Criminal N° 3 de La Plata. En la Comisión de Acuerdos, el pliego consiguió dictamen favorable con el aval de nueve de los 17 senadores que integran el cuerpo.
Ese respaldo dejó a la magistrada en condiciones reglamentarias de ser tratada por el pleno de la Cámara Alta. Sin embargo, después de ese avance parlamentario, la Casa Rosada pidió retirar la postulación.
La decisión provocó sorpresa en el Senado y abrió una discusión sobre los alcances de la facultad presidencial para retirar un pliego cuando el trámite parlamentario ya está avanzado. El punto político más sensible apareció cuando trascendió que Michelli es cuñada de Hugo Alconada Mon, periodista que investigó causas vinculadas con la gestión libertaria, entre ellas el caso $LIBRA.
Dentro del Gobierno, el argumento que Milei avaló en X también fue usado para justificar la marcha atrás. Cerca de la Casa Rosada insistieron en que el Presidente conserva la potestad de retirar una candidatura antes de la designación formal.
La medida, sin embargo, generó ruido porque Alconada Mon fue blanco de críticas del Presidente y de twitteros libertarios durante la gestión. Para sectores políticos y judiciales, la decisión introdujo un elemento ajeno a la evaluación de los antecedentes profesionales de Michelli.
Bullrich objetó la decisión y puso su renuncia a disposición
Las señales de incomodidad para el oficialismo sumaron una derivación política interna: Patricia Bullrich, jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, se diferenció de la estrategia del Gobierno y validó el avance del pliego de Michelli.
La senadora habló con Milei para anticiparle su postura. Según explicó después, lo hizo bajo una "objeción de conciencia" y puso a disposición su renuncia a la jefatura del bloque.
"Yo fui ayer, hablé con el Presidente, le conté de mi objeción de conciencia, él me explicó su posición. Por supuesto toda persona de bien cuando tiene que darle a conocer al Presidente una posición quizás distinta a la que puede tener el Presidente, uno como persona de bien pone su renuncia a disposición", dijo Bullrich desde Mendoza.
La exministra de Seguridad aclaró que Milei no le dio importancia a ese planteo y que la conversación continuó. "No hay internas, hay una objeción de conciencia", sostuvo.
Antes de esa confirmación pública, funcionarios y dirigentes cercanos a la cúpula libertaria habían intentado negar que Bullrich hubiera ofrecido dejar la conducción del bloque. La diputada nacional Juliana Santillán, habitual vocera mediática del oficialismo, respondió a una publicación de La Nación con una frase tajante: "Más falso que honestidad de kuka".
La ratificación posterior de Bullrich dejó sin margen esa versión. La tensión ya no pasaba por si la conversación había ocurrido, sino por el costo político de una jefa de bloque que anticipó un voto contrario a la Casa Rosada en un tema sensible para el Presidente.
La foto con Karina para ordenar la escena
Con la tensión ya expuesta, Karina Milei recibió este miércoles a Bullrich en su despacho de la Casa Rosada. El Gobierno distribuyó una foto de la secretaria general de la Presidencia con la senadora nacional para mostrar unidad después de los dardos cruzados.
"Reunión con Karina, trabajando siempre juntas por las transformaciones que lidera el Presidente", escribió Bullrich en X. Luego sumó otra frase: "Siempre juntas".
El encuentro buscó poner paños fríos a la tensión. Fuentes oficialistas cercanas a Karina Milei habían cuestionado a Bullrich por abrir ruidos públicos y remarcaron que la senadora no había tenido injerencia en la selección de los candidatos para cubrir vacantes en el Poder Judicial.
Al llegar al Senado, Bullrich intentó bajar la espuma. Ante los medios, aseguró que "de ninguna manera" había riesgo de ruptura en el bloque libertario.
Villarruel recibió a Michelli en el Senado
El conflicto también tenía un antecedente incómodo en el Senado. El martes, Victoria Villarruel recibió a Michelli en su despacho de la Presidencia de la Cámara Alta. El encuentro se extendió casi una hora en el primer piso del Palacio Legislativo y fue leído como un gesto de respaldo institucional en plena puja con la Casa Rosada.
La vicepresidenta quedó así ubicada otra vez en un lugar incómodo para la Casa Rosada. Desde el Senado, el caso Michelli expuso una discusión de procedimiento, pero también un conflicto de poder: hasta dónde puede avanzar el Ejecutivo sobre un trámite que ya entró en la dinámica parlamentaria.
La foto de Patricia Bullrich con Karina Milei cerró, al menos hacia afuera, una jornada de contención política. Pero el caso Michelli dejó al descubierto una secuencia incómoda para el oficialismo: un pliego enviado por el propio Ejecutivo, un dictamen ya conseguido en el Senado, una marcha atrás de la Casa Rosada, una vicepresidenta que recibió a la jueza y una jefa de bloque que invocó una objeción de conciencia para no acompañar la estrategia presidencial.
Milei eligió responder desde X. No explicó el motivo del retiro, pero sí avaló el argumento de poder: el Presidente presenta un pliego y también puede retirarlo.

