Revelan que EEUU reconoció en tribunales que el "Cartel de los Soles" no existe
El Departamento de Justicia de EEUU modificó la acusación contra Nicolás Maduro y desestimó al "Cartel de los Soles" como estructura criminal, en un giro revelado por The New York Times
El Departamento de Justicia de Estados Unidos reformuló la acusación penal contra Nicolás Maduro y abandonó una de sus afirmaciones centrales: que el llamado "Cartel de los Soles" funcione como una organización criminal concreta. La decisión, revelada por The New York Times, puso en discusión el sustento legal de la política de Donald Trump hacia Venezuela y de las sanciones aplicadas.
De una "organización" a un sistema
La acusación original contra Maduro se apoyó en una imputación presentada en 2020 por un gran jurado federal. Ese texto describió al "Cartel de los Soles" como una estructura de narcotráfico liderada por el entonces presidente venezolano. En 2025, el Departamento del Tesoro y luego el Departamento de Estado retomaron ese lenguaje y lo utilizaron para designar al supuesto cartel como organización terrorista, por orden del secretario Marco Rubio.
Especialistas en crimen y narcotráfico en América Latina cuestionaron esa caracterización desde el inicio. Según esos expertos, el término "Cartel de los Soles" surgió en los años 90 como una expresión periodística para aludir a funcionarios militares corrompidos por el dinero del narcotráfico, no a una organización formal.
El sábado, tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, el Departamento de Justicia difundió una acusación reescrita. Allí sostuvo que el término refiere a un "sistema de patronazgo" y a una "cultura de corrupción" alimentada por el dinero de la droga. El nuevo texto mencionó al "Cartel de los Soles" solo dos veces, frente a las 32 referencias de la acusación anterior, y dejó de presentar a Maduro como su jefe.
Lo que dice la nueva acusación
La imputación actual afirmó que las ganancias del narcotráfico "fluyen hacia funcionarios civiles, militares y de inteligencia corruptos, que operan dentro de un sistema de patronazgo dirigido por quienes están en la cima", un esquema al que se alude con ese nombre en referencia a las insignias solares de los uniformes militares.
Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina del International Crisis Group, dijo al New York Times que la nueva descripción resultó "exactamente fiel a la realidad". "Las designaciones no necesitan probarse en un tribunal, y esa es la diferencia. Claramente sabían que no podían demostrarlo en la Justicia", afirmó.
Ni la Evaluación Nacional de la Amenaza de Drogas de la DEA ni el Informe Mundial sobre las Drogas de la ONU mencionaron alguna vez al "Cartel de los Soles" como organización.
Designaciones y discurso político
El cambio del Departamento de Justicia reabrió interrogantes sobre la legitimidad de la designación como organización terrorista dispuesta en 2025. Voceros de la Casa Blanca y de los departamentos de Justicia, Estado y Tesoro no respondieron a consultas del diario.
Pese a la modificación judicial, Rubio volvió a referirse al "Cartel de los Soles" como un cartel real en una entrevista con NBC. "Vamos a seguir reservándonos el derecho de atacar embarcaciones del narcotráfico operadas por organizaciones criminales transnacionales, incluido el Cartel de los Soles", dijo, y agregó que "su líder" era Maduro, ahora detenido en Estados Unidos.
Objeciones y críticas
La acusación revisada incluyó como coacusado al jefe de la banda carcelaria venezolana Tren de Aragua. Según el texto, en 2019 ofreció servicios de escolta para cargamentos de droga que atravesaban Venezuela.
Jeremy McDermott, cofundador de InSight Crime, sostuvo que la inclusión del líder del Tren de Aragua como coacusado "refleja la retórica de Trump" y resulta engañosa, ya que, de acuerdo con los estudios de su organización, la banda no controla cargamentos relevantes de cocaína.
El debate que vuelve
El retroceso judicial también reavivó críticas más duras sobre el fundamento de la política de Washington hacia Venezuela. Ben Norton, editor de Geopolitical Economy Report, sostuvo en redes sociales que la marcha atrás del Departamento de Justicia expone que "toda la guerra de Estados Unidos está basada en mentiras", y comparó esa estrategia retórica con la utilizada para justificar la invasión a Irak en 2003.

