Se frenó el dictamen del Súper RIGI ante cambios pedidos por los aliados
Los senadores Maximiliano Abad, Carlos Espínola y Martín Goerling exigieron incorporar un margen de preferencia del 15% para proveedores locales frente a los importados.
El oficialismo en la Cámara de Senadores sufrió un duro traspié parlamentario al no lograr obtener el dictamen de mayoría para el proyecto del Súper RIGI, la iniciativa que busca fijar condiciones promocionales para grandes proyectos de inversión superiores a los USD 1.000 millones.
Pese a que el texto fue pasado a la firma al cierre de un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Legislación General y Economía Nacional, la negativa de un grupo clave de legisladores de la oposición dialoguista impidió alcanzar las rúbricas necesarias.
La rebelión estuvo encabezada por el radical bonaerense Maximiliano Abad, el peronista disidente Carlos Espínola (Corrientes) y el jefe del bloque PRO, Martín Goerling (Misiones), a quienes se sumó la senadora pampeana Victoria Huala (PRO).
Los legisladores condicionaron su respaldo a la inclusión de cláusulas de protección específicas para los insumos y la cadena de valor de la industria nacional, imposibilitando el avance del despacho para su posterior debate en el recinto.
Cláusulas de compre local y el margen de preferencia del 15%
El reclamo central de los senadores dialoguistas busca evitar que la flexibilidad de importaciones del régimen perjudique a las empresas argentinas en la provisión de bienes y servicios. Para ello, los legisladores propusieron una modificación concreta a la redacción del texto:
Margen de competitividad del 15%: La propuesta establece que la oferta de un proveedor local se considerará competitiva cuando, respetando condiciones equivalentes de calidad, especificaciones técnicas, cantidad y plazos de entrega, su precio no supere en más de un 15% el valor de la oferta de origen extranjero.
Cálculo puesto en destino: La comparación entre la oferta local y la importada deberá efectuarse sobre precios equivalentes puestos en destino, incluyendo los costos asociados a la importación y la logística de provisión.
Mecanismo de consulta previa: Se exige a la autoridad de aplicación consultar a las entidades empresarias representativas para verificar la existencia efectiva de capacidad productiva nacional antes de declarar la inexistencia o insuficiencia de oferta local.
Las concesiones del oficialismo y la tajante respuesta de Patricia Bullrich
Antes de que se frustrara el acuerdo, el titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde (La Libertad Avanza), leyó una serie de modificaciones que el Poder Ejecutivo sí había aceptado incorporar.
Entre ellas, la obligatoriedad de destinar un 20% de contratación a bienes y servicios locales transables, y la exigencia de que los megaproyectos garanticen su propio esquema de abastecimiento eléctrico (a través de autoabastecimiento o la ampliación de la red) para evitar sobrecargar el sistema público.
Sin embargo, ante el pedido adicional de la cláusula de preferencia del 15%, la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, desestimó la posibilidad de un aval inmediato y advirtió sobre la incompatibilidad de la demanda con la filosofía del proyecto: "Es un tema que va en contra de nuestra idea. Hay que consultar con Economía... no lo veo tan fácil".
Frente a los medios acreditados en la Cámara alta, la senadora libertaria cerró la postura oficial con una advertencia: "Si el Súper RIGI tiene tantos problemas, nos quedamos con el RIGI".
Tensión técnica, dilación de la sesión y el freno al proyecto de la UCR
El cierre del plenario estuvo atravesado por momentos de desorden técnico y procedimental. Monteverde anunció un "cuarto intermedio" mientras intentaba activar la recolección de firmas, lo que motivó reclamos cruzados entre los senadores al no haber consensos sobre la validez del dictamen.
De lograr aprobarse con cambios en una instancia futura, el texto deberá regresar obligatoriamente en segunda revisión a la Cámara de Diputados.
La jornada negativa para la agenda legislativa de las inversiones se completó previamente en las comisiones con la falta de acuerdo para el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR).
La propuesta, impulsada por el jefe del bloque de la UCR, Eduardo Vischi (Corrientes), para inversiones desde los USD 12 millones, tampoco obtuvo dictamen de mayoría debido a desacuerdos internos sobre el compre local -con reclamos de senadores de su propia bancada como el catamarqueño Flavio Fama- y cuestionamientos de la oposición por irregularidades de quórum en el plenario.


