Villarruel rechazó dar un paso al costado: "Yo no desestabilizo a nadie"
La vicepresidenta respondió al pedido de renuncia de Pablo Quirno, dijo que el canciller "se excedió" y defendió su derecho a expresar disensos dentro del oficialismo.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a profundizar su enfrentamiento con la Casa Rosada al responderle al canciller Pablo Quirno, quien le había pedido que diera "un paso al costado" tras sus cuestionamientos al presidente Javier Milei. La titular del Senado negó cualquier intento de desestabilización, rechazó las críticas del funcionario y aclaró que cuando manifestó su "genuina preocupación" por el "estado" del mandatario no estaba haciendo referencia a su salud mental.
Las declaraciones se produjeron luego de que Villarruel participó de una misa en la Catedral Metropolitana por el nuevo nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, y fue abordada por la prensa al salir del templo.
La respuesta de Victoria Villarruel a Pablo Quirno
Consultada sobre las declaraciones del canciller, quien la acusó de buscar "desestabilizar al Gobierno", la vicepresidenta rechazó esa interpretación.
"Yo no desestabilizo a nadie, nada más lejos de mí. Yo en todo momento tengo apego y respeto por las instituciones del país y la Constitución Nacional; todo lo hago por amor a la patria", afirmó.
También cuestionó el tono elegido por el ministro de Relaciones Exteriores. "El canciller creo que se ha excedido, y creo que estas palabras deberían ser dichas cara a cara, no para escandalizar a la población", sostuvo.
Villarruel fue consultada además por el mensaje que publicó días atrás en la red social X, donde expresó sobre Milei su "genuina preocupación por su estado" y habló de las "persecuciones imaginarias" que, según escribió, replica "en la Argentina y en el exterior".
Ante la pregunta sobre si esa frase hacía referencia a la salud mental del presidente, respondió de manera tajante: "No, yo no me refería a eso".
La vicepresidenta evitó profundizar sobre el significado de aquella publicación.
"A veces no se pueden expresar los disensos"
Durante el intercambio con los periodistas, Villarruel también defendió su derecho a manifestar diferencias políticas dentro del oficialismo.
"El problema es que a veces no se pueden expresar los disensos. Yo soy una persona que fue votada para respetar las instituciones, para asegurar el correcto funcionamiento del Senado de la Nación y del Congreso. Y por esa razón, si hay un disenso, puedo expresarlo y debería poder expresarlo", afirmó.
Además, aseguró que siempre actuó con respeto hacia el presidente. "Lo he hecho en todo momento con respeto. En aquellas cuestiones en las que estoy de acuerdo he colaborado de la misma manera que cuando he ejercido mi libertad de expresión", agregó.
Frente a los pedidos para que renuncie, dejó en claro que continuará en su cargo. "Los argentinos nos han elegido como fórmula, y voy a honrar el compromiso y el deber que me legaron los argentinos. Estoy orgullosa de poder ser la vicepresidenta de la Nación", concluyó.
Qué dijo Pablo Quirno
El nuevo capítulo de la interna comenzó después de que el canciller Pablo Quirno cuestionara públicamente a Villarruel y le reclamara que abandonara el Gobierno.
En declaraciones a A24, el funcionario calificó como "muy desafortunadas" las expresiones de la vicepresidenta sobre Milei y sostuvo que afectaban la autoridad presidencial.
"Si no está de acuerdo o piensa que el Presidente está en esa condición, que se corra", afirmó.
Quirno definió además las declaraciones de Villarruel como un "comentario pseudo golpista" y consideró que "no es procedente hablar de un presidente de esa manera".
El canciller también la acusó de intentar debilitar al Gobierno. "Somos un equipo de gobierno que está tratando de llevar a la Argentina a un lugar. Esto no es lo que corresponde de un vicepresidente, que lo que tiene que hacer es acompañar", expresó.
Incluso aseguró que, durante los primeros meses de gestión, Villarruel transmitía a distintos dirigentes el mensaje: "No se preocupen, si pasa algo, yo estoy", frase con la que buscó reforzar su acusación de que la vicepresidenta intenta desestabilizar la administración libertaria.
El mensaje que desató la nueva crisis
El detonante de la nueva escalada fue un intercambio en la red social X.
Todo comenzó cuando Javier Milei compartió una publicación de la diputada libertaria Lilia Lemoine, quien vinculó políticamente a Villarruel con la diputada Marcela Pagano y con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
"El alineamiento Villarruel-Pagano-Kicillof es cada vez más obvio", escribió Lemoine en el mensaje que luego fue republicado por el Presidente.
La vicepresidenta respondió primero con otra publicación. "¿Esta locura galopante la retuiteó el Presidente? Parece contagioso el delirio", escribió.
Horas después profundizó sus críticas. "Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior", publicó.
Ese mensaje provocó una inmediata reacción dentro del Gobierno y abrió un nuevo capítulo en la disputa entre Milei y su compañera de fórmula.
Los pedidos para que renuncie
El primero en reclamar públicamente la salida de Villarruel fue el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien sostuvo en una entrevista con Radio Mitre: "Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado. Que arme su proyecto y que compita".
La vicepresidenta respondió entonces que Santilli "conspira contra el orden republicano de la patria" y le pidió que respetara "el voto popular".
Días después se sumó Quirno, quien reiteró el pedido de renuncia y calificó sus declaraciones sobre Milei como incompatibles con el rol institucional de una vicepresidenta.
La respuesta de Villarruel volvió a dejar expuesta la profunda crisis política entre ambos integrantes de la fórmula presidencial, una relación que permanece quebrada desde hace más de dos años y que suma un nuevo episodio de confrontación pública dentro del oficialismo.


