Tregua en riesgo

Washington amenazó a Irán con bombardeos y un bloqueo si no acepta un acuerdo

La tregua entró en una zona de riesgo tras el fracaso de las charlas en Islamabad. Estados Unidos endureció su presión militar y dejó abierta la puerta a nuevos ataques.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó este jueves una amenaza directa contra Irán y afirmó que Washington usará la fuerza si Teherán no acepta las condiciones de paz fijadas por Donald Trump. "Estamos listos para actuar a la orden de nuestro Presidente y con solo presionar un botón", dijo en una rueda de prensa en el Pentágono.

Hegseth endureció el mensaje en medio de la pausa militar pactada el 8 de abril y del nuevo pulso diplomático entre ambos países. "Los estamos vigilando. Nuestras capacidades militares no son las mismas que las suyas. Recuerden, esta no es una lucha justa", advirtió. Luego reclamó al régimen iraní que "elija sabiamente" y sostuvo que Estados Unidos reanudará los ataques si no hay un acuerdo sobre el programa nuclear.

La amenaza de Washington

El jefe del Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, aseguró que la administración Trump dispone de medios para retomar el combate y defendió el cerco militar sobre Irán como una herramienta de presión. "Pero si Irán toma una mala decisión, entonces se enfrentará a un bloqueo y a bombas cayendo sobre su infraestructura, su sistema eléctrico y energético", afirmó.

En la misma línea, el secretario de Defensa sostuvo que la potencia norteamericana se fortaleció en plena tregua y apuntó contra la capacidad militar iraní. "Nos estamos fortaleciendo cada vez más. Ustedes están desenterrando sus lanzadores y misiles restantes sin posibilidad de reemplazarlos", dijo. También presentó el bloqueo sobre puertos iraníes como "la opción más diplomática" para forzar un pacto.

Qué dijo el mando militar

El presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, confirmó que la Armada de Estados Unidos aplicó un cerco a todos los buques que se dirijan a puertos iraníes o salgan de ellos, sin importar su nacionalidad. Según explicó, la medida también alcanza a barcos sancionados por Washington o vinculados a presunto contrabando.

Caine sostuvo que la operación no constituye un cierre del estrecho de Ormuz sino un bloqueo sobre puertos y costa iraní. "Si no cumplen con este bloqueo, usaremos la fuerza", advirtió. También afirmó que, hasta ahora, las tropas no abordaron ningún barco porque 13 buques ya dieron media vuelta ante la presión estadounidense.

El jefe del Comando Central, Brad Cooper, reforzó ese mensaje y explicó que las tropas aprovechan la pausa para renovar equipamiento y ajustar tácticas. Según dijo, las fuerzas norteamericanas mantienen una "posición óptima" para reanudar operaciones si la conducción iraní rechaza las exigencias de Washington.

La tregua, las charlas y el punto muerto

La escalada verbal llegó en medio del alto al fuego acordado el 8 de abril, con vigencia de 15 días. Ese entendimiento abrió una ronda de conversaciones de paz en Islamabad el 12 de abril, pero el diálogo fracasó porque ninguna de las dos partes aceptó las demandas de la otra.

A partir de ese revés, Estados Unidos ordenó el bloqueo sobre los puertos iraníes y elevó la presión militar en la zona. Según la información difundida hasta ahora, la administración norteamericana también prepara un contingente adicional de 10.000 efectivos para reforzar su presencia en el área de Ormuz en caso de que se rompa la tregua.

Qué dijo Trump

Donald Trump afirmó el miércoles que la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán está "muy cerca de terminar", aunque otra vez evitó fijar un plazo concreto. La Casa Blanca, a la vez, aclaró que continúa la posibilidad de una segunda ronda de conversaciones y que, si prospera, sería en Pakistán con mediación de ese Gobierno.

El próximo miércoles se cumplirá la segunda semana del alto al fuego. Ese vencimiento aparece ahora como la próxima fecha clave de una negociación cruzada por amenazas militares, exigencias sobre el programa nuclear iraní y una pulseada abierta por el control de Ormuz.

Las dudas dentro de Estados Unidos

Mientras Hegseth elevó el tono, también crecieron voces críticas dentro del propio universo trumpista. Joe Kent, ex director del Centro Antiterrorista de Estados Unidos y ex asesor de Trump, aseguró que Irán no estaba cerca de desarrollar una bomba nuclear y comparó ese argumento con el que George W. Bush usó para justificar la guerra de Irak en 2003.

El funcionario también cuestionó el clima político en Washington y dejó planteada una objeción de fondo sobre la narrativa oficial. Esa grieta interna apareció justo cuando el Pentágono buscaba ordenar el frente interno y acusaba a los medios de una cobertura "increíblemente antipatriótica", mientras defendía la ofensiva como un "éxito histórico e importante".


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