El plan enfatiza en la necesidad de lograr financiamiento para sortear la crisis de la inflación en los costos de producción, que llevaron a una pérdida de rentabilidad muy alta, según destacaron los industriales. El documento señaló que “la industria PyME de la provincia de Buenos Aires viene sufriendo, desde hace tiempo, una caída continua de ventas y un aumento constante de costos”.

El antecedente no fue bueno: “La industria bonaerense ha padecido una pérdida significativa por efecto de las sucesivas devaluaciones del peso argentino, ya que en muchos casos el capital circulante de nuestras fábricas está totalmente pesificado y es de lento retorno. Siendo que nuestras materias primas están en gran porcentaje atadas directamente al valor del dólar, dejando esta situación en estado de delicada debilidad al entramado industrial”.

Por eso piden medidas relacionada con el mercado financiero: “Descuento de cheques, no sólo del banco Provincia sino también a través de SGR como FOGABA y también haciendo acuerdos con bancos privados para destinar parte de sus depósitos a esta herramienta financiera de tan rápido impacto en las pymes”; “líneas de capital de trabajo con acceso rápido mediante un sistema de garantías acorde a la situación actual de la pyme”; “suba del piso de agentes de recaudación de ARBA para dejar fuera de ese sistema a pymes, en caso de significar un inconveniente para el estado provincial, debe existir un sistema de eximición de esta condición para pymes que presenten un plan de crisis o una solicitud especial según su situación actual”; “planes de financiación especiales para empresas con deudas en ARBA o impuestos provinciales”; y “reimpulsar y dar mayor capacidad al programa PREBA de la Subsecretaría de Empleo”.

En las de mediano y largo plazo se buscó “propuestas de impacto puramente financiero en la Pyme”; y otras que apuntan a generar “condiciones para que la mejora en las pymes trascienda la capacidad financiera y se plasme en forma sustentable a partir de una mejor relación con el entorno socioambiental”. “Esto implica comprender a las Pymes como un eje fundamental para la vinculación entre las organizaciones gremiales sindicales, empresariales, el Estado y las fuentes de generación de conocimiento, integrando todas estas una política productiva moderna, como la que se construye en Europa, denominada en varios países Industria 4.0”, destacaron.