Han pasado poco más que 50 días de la nueva gestión administrativa, política, social y económica de nuestro país. En este sentido ya se reconoce un nuevo plan económico, que esta orientado al desarrollo productivo, social e inclusivo.

Con la consigna de 'ni una pyme menos', en los últimos años se reclamó frente al Congreso de la Nación declarar la emergencia pyme, ante el industricidio que llevo a desaparecer más de 25.000 empresas en los últimos cuatro años. Ante esta situación dramática donde no solo desaparecían empresas, sino que cientos de miles de trabajadores perdían su fuente laboral y familias enteras caían bajo lo linea de la pobreza, no se avizoraba un horizonte positivo sino que el ritmo seguía en caída precipitosa. Ante esta situación, el gobierno de Mauricio Macri hizo oídos sordos a reclamos genuinos para sostener las empresas y sus fuentes laborales.

Las expectativas estaban orientadas a la nueva administración, a ver sus primeros movimientos, comprendiendo que la prioridad son los sectores mas vulnerables y la emergencia económica y social que había que resolver en lo inmediato. Sin embrago, paralelamente a ocuparse de lo urgente, se tomo consciencia de la importancia y el rol que tienen las Pequeñas y Medianas empresas en el tejido productivo nacional. Por ello, el Plan de Arranque estuvo orientado a encender la economía, tomando como prioritario recomponer salarios, y acompañar a las empresas que sobrevivieron al desplome del consumo.

Para el sector productivo. y en particular para las pymes, hemos recibido con beneplácito las medidas que comenzaron a aplicarse, desde el congelamiento de tarifas por 180 días, herramienta fundamental para proyectar costos en cualquier desarrollo productivo; los anuncios de la AFIP sobre las prorrogas para empresas Pymes; la suspensión de las medidas cautelares y de la extensión en las condiciones especiales para la inscripción en los planes de pago de deudas bajo las resoluciones 4651/2019 y 4655/2019; la baja progresiva en la tasa de interés para crédito productivo y capital de trabajo; la implementación del programa “Precios Cuidados” generando confianza al consumidor con valores de referencia para el mayor control de la inflación; la ampliación de posiciones arancelarias en Licencias No Automáticas , herramienta fundamental para administrar el comercio exterior.

Estas son las primeras de una batería de herramientas que necesitamos las pymes para salir del pozo que nos encontramos, ya que en su mayoría la industria se encuentra con menos del 60 % de la capacidad instalada en funcionamiento y la actividad comercial con caída en las ventas que llevan más de tres años.

Sabemos que todavía falta mucho, ya que la situación que dejó el gobierno anterior es dramática en todo sentido y que en esta primera etapa los más vulnerables serán la prioridad, pero en este camino de avanzar en reconstruir a la Argentina será necesario fortalecer el mercado interno, desarrollar la producción y empleo nacional como pilares fundamentales, generar políticas comerciales que permitan el crecimiento de la Industria Nacional, promover la competitividad y que se acompañe a la exportación de nuestros productos y servicios con una visión internacional verdaderamente inteligente, potenciando nuestras ventajas y promoviendo el desarrollo de nuestras capacidades productivas.

* Empresario textil pyme - Presidente del Centro Estratégico para el crecimiento y desarrollo argentino