El Ministerio de Desarrollo Productivo y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentaron una serie de modificaciones al Régimen de Factura de Crédito Electrónica MiPyME (FCEM), como la puesta en marcha de la Central de Facturas Impagas al Vencimiento (CenFIV) y el nuevo importe mínimo para que una factura sea considerada de crédito.

A partir del 1 de abril se reportarán en la CenFIV las facturas que no sean pagadas en el plazo acordado entre una MiPyME proveedora y una de las 1.300 empresas grandes receptoras de FCEM, ya sea por falta de fondos o porque no se haya informado una cuenta de pago, lo que busca generar mayor certeza de cobro.

De ese modo, tendrá un funcionamiento similar a lo que sucede hoy con los cheques a través de la Central de Deudores.

Por otra parte, se adelantó que desde el martes 12 de abril se modificará el importe mínimo para las FCEM.

Por tanto, cada vez que una micro, pequeña o mediana empresa emita un comprobante en todas las operaciones comerciales que realiza con una empresa grande y el monto total sea igual o superior a $299.555 (actualmente es de $195.698), será obligatoriamente una factura de crédito.

La presentación se dio en el marco de una capacitación denominada “Factura de Crédito Electrónica como herramienta de financiamiento para la cadena de valor MiPyME”, organizada por la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores (SEPYME) como autoridad de aplicación del Régimen.

La jornada contó con la asistencia de las grandes empresas, quienes pusieron en valor la herramienta y resaltaron la importancia de contar con PyMEs de sus cadenas de valor con mejores condiciones de acceso al financiamiento.

El titular de la SEPYME, Guillermo Merediz, subrayó la decisión de las grandes empresas de potenciar sus cadenas de proveedores a través de esta herramienta de financiamiento, puntualizando que significa una mejora en las condiciones para las PyMEs.

“Nuestro objetivo como autoridad de aplicación es que las pequeñas y medianas empresas encuentren certeza de cobro de sus facturas y, a la vez, que tengan opciones para acceder a capital de trabajo de forma cada vez más simple y complementaria a todas las líneas de financiamiento que tiene la Secretaria”, señaló Merediz.

Esta clase de políticas públicas expone la importancia de la articulación entre el sector público y el sector privado, permitiendo un desarrollo de cadenas de valor de largo plazo y dotandolas de una mayor seguridad y estabilidad en la cadena de pagos.

“El financiamiento de la cadena de suministro es uno de los desafíos en la salida de la pandemia. Para ello, consideramos fundamental la sinergia con los organismos públicos como la AFIP, el Banco Central, la  Comisión Nacional de Valores y los actores privados como las cámaras empresarias, las pymes y las grandes empresas”, aseguró el director de Competitividad PyME, Alan Plummer, a cargo de la capacitación.

“Este instrumento es, para nosotros, muy importante ya que siempre buscamos ampliar las opciones de financiamiento para las MiPyMES. Más crédito productivo es sinónimo de más crecimiento, más empleo, más desarrollo y más demanda de instrumentos en pesos”, manifestó por su parte el director del Banco Central de la República Argentina (BCRA) Diego Bastourre durante el encuentro.

En la ocasión, una de las empresas que relató su experiencia fue YPF, a través de la presentación del programa Ympulso, una iniciativa que busca desarrollar proveedores nacionales.

Estuvo presente por parte de la empresa Alejo Ghirardi, del área de Desarrollo de Proveedores.

La FCEM es una herramienta de financiamiento muy importante en la cadena de petróleo y gas. En 2021 se descontaron un total de casi $8.500 millones, impulsados por las MiPyMEs proveedoras de YPF.

Del encuentro también participaron la subgerenta de Sistemas de Valores del BCRA, María Eugenia Limeres; y los representantes del área de Pago a Proveedores de Cervecería y Maltería Quilmes SAICA Y G, Nicolás Lousa y Leonardo Alissandrini.

El régimen de FCEM ofrece algunas ventajas para las empresas de menor tamaño ya que el titular de la deuda es la gran empresa: no necesita garantía, disminuye el costo del financiamiento y no le consume el cupo de crédito disponible a la MiPyME con instituciones financieras.

La herramienta brinda oportunidad de financiamiento a las más de 230 mil MiPyMEs que son proveedoras de grandes firmas en distintas cadenas de valor.

Cuando una MiPyME emite la FCEM, puede optar por transferirla a un Agente de Depósito Colectivo para su negociación en el Mercado de Capitales (opción tradicional) o al Sistema de Circulación Abierta (SCA) para su endoso, cesión, aval, descuento o depósito en el Sistema Bancario (nueva opción desde el Home Banking).

A su vez, también pueden ser negociadas mediante sistemas informáticos que faciliten la realización de operaciones de factoraje.

La cantidad de Facturas de Crédito Electrónica que utilizaron las pequeñas y medianas empresas como herramienta para financiarse y obtener capital de trabajo creció en el 2021 un 59%, al pasar de 3.121 a 4.953.

También se multiplicó en cuanto a los montos negociados: se incrementó en un 353%, totalizando $17.700 millones en el año, tanto para ser descontadas en el mercado de capitales a través del Mercado Argentino de Valores (MAV) o de entidades bancarias.

A su vez, el año 2022 inició con buenos números al negociarse en el MAV $1284 millones entre enero y febrero mostrando un crecimiento del 203% respecto a los mismos meses del año anterior.