El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, propuso como medida inicial para el próximo gobierno un desdoblamiento del tipo de cambio para la exportación de productos con valor agregado con el objetivo de responder a la necesidad de divisas norteamericanas para hacer frente a los vencimientos de deuda externa y al mismo tiempo poner en funcionamiento la cadena de valor interna, con un nuevo dinamismo en el empleo y la reactivación de las fábricas que proveen material a las exportadoras.

"Lo que necesitan las Pymes es exportar porque se necesitan dólares. Y en vez de un subsidio pedimos el desdoblamiento del dólar", sostuvo Rosato, en declaraciones a BAE Negocios. Según el empresario, debería haber un precio para las ventas al exterior, que se combine con la quita de las retenciones.

"Si ponemos un dólar a $78 están dadas las condiciones para que las Pymes exporten, siempre que se saquen las retenciones que hoy tienen. Ese efecto generaría un impacto muy fuertes en las exportaciones porque vamos a tener la energía pesificada y sería una inyección fuerte", sostuvo el titular del IPA.

Sucede que la permanencia del súper cepo garantizaría el costo de la energía aún si no se concreta la pesificación que reclaman las empresas y que la futura administración de Alberto Fernández analiza implementar. Esa medida es "una de las variables más importantes en el costo energético".

"Si congelamos o pesificamos, y se produce el desdoblamiento se van a poner en marcha muchas de las máquinas que en la actualidad están paradas. Y si se exporta, se genera mercado interno de manera fuerte porque se reactiva la mano de obra, la compra de insumos y se dinamiza toda la cadena de valor. Esa es la mejor salida ante la crisis es la exportación", afirmó Rosato.

La entidad que reúne a Pymes industriales de todo el país considera que la reinserción de los productos manufactureros en los países latinoamericanos ("Bolivia, Paraguay, Chile y centroamérica son compradores de productos argentinos", dice Rosato) es "muy posible" debido a que tienen una "muy buena" reputación.

De ese modo, los industriales creen que "con condiciones de competitividad que permitirán las tres variables aplicadas, habrá un dinamismo que permitirá iniciar la rueda de la reactivación local". Los empresarios entienden que un esquema combinado de desdoblamiento y cepo duro con continuidad durante 2020 será la llave para un nuevo escenario que reinserte a los productos nacionales en el comercio internacional.